LA RESPONSABILIDAD DE LAS EMPRESAS DE RESPETAR LOS DERECHOS HUMANOS

LA RESPONSABILIDAD DE LAS EMPRESAS DE RESPETAR LOS DERECHOS HUMANOS

Introducción

En junio de 2011, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas hizo suyos los Principios Rectores sobre las empresas y los derechos humanos que le presentó el Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas, Profesor John Ruggie. Con ese acto, los Principios Rectores quedaron consagrados como la norma de conducta a nivel mundial que se espera de todas las empresas y de todos los Estados en relación con las empresas y los derechos humanos.

Aunque no tienen por sí mismos un carácter jurídicamente vinculante, en los Principios Rectores se analizan las repercusiones que las normas y prácticas actuales tienen para los Estados y las empresas y se incluyen algunos aspectos que se contemplan de diversas formas en la legislación nacional e internacional. El marco de las naciones unidas para «proteger, respetar y remediar» Los Principios Rectores son la culminación de seis años de trabajo del que fuese Representante Especial del Secretario General que incluye la investigación en profundidad, amplias consultas con las empresas, los gobiernos, la sociedad civil, personas y comunidades afectadas, juristas, inversores y demás interesados, así como la puesta a prueba de las propuestas en la práctica. Los Principios Rectores se elaboraron para poner en práctica el Marco para “proteger, respetar y remediar” que el Representante Especial presentó a las Naciones Unidas en 2008. Ese Marco se apoya en los tres pilares siguientes:

• El deber del Estado de proteger los derechos humanos;

• La responsabilidad de las empresas de respetar los derechos humanos;

• La necesidad de mejorar el acceso a las vías de reparación de las víctimas de abusos relacionados con las empresas.

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos acogió con beneplácito el Marco para “proteger, respetar y remediar”, que contribuyó a establecer: “[…] una referencia nueva y clara y representa un jalón importante en la evolución de la comprensión de los derechos humanos en nuestras sociedades. La claridad en cuanto a las expectativas básicas de las empresas en relación con los derechos humanos es un importante primer paso hacia la elaboración de respuestas apropiadas y eficaces para esos problemas”.

Los principios rectores sobre las empresas y los derechos humanos

En los Principios Rectores se refleja y se amplía la estructura del Marco para “proteger, respetar y remediar” basada en los tres pilares mencionados. Hay en total 31 principios, cada uno de los cuales va seguido de un breve comentario. Contemplados conjuntamente, en los Principios Rectores se esbozan medidas para que los Estados promuevan el respeto de los derechos humanos por parte de las empresas, se muestra un esquema para que las empresas gestionen el riesgo de provocar consecuencias negativas en los derechos humanos y se ofrece un conjunto de Los Principios Rectores han logrado un amplio apoyo de las empresas y la sociedad civil, así como de los Estados. Algunas organizaciones internacionales y regionales los han recogido en sus propias normas y se prevé que otras lo hagan en los meses y años venideros. Muchas empresas de todo el mundo están buscando ya la manera de poner en práctica los Principios Rectores en sus actividades. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) prestó apoyo, durante sus seis años de duración, al proceso que condujo a la redacción de los Principios bajo la égida del Representante Especial del Secretario General. Antes de que el Consejo de Derechos Humanos los hiciera suyos, la Alta Comisionada afirmó que:

“Estos Principios Rectores aclaran las responsabilidades de las empresas en relación con los derechos humanos. Con ellos se pretende establecer la primera norma mundial para prevenir y hacer frente al riesgo de que las actividades empresariales tengan consecuencias negativas sobre los derechos humanos. Si el Consejo los hace suyos, los Principios Rectores se convertirán en una plataforma normativa autorizada que ofrecerá también orientación acerca de las medidas jurídicas y políticas que los Estados, en cumplimiento de sus obligaciones en materia de derechos humanos, pueden poner en práctica para asegurar el respeto de los derechos humanos por parte de las empresas”.

Como ha afirmado el Profesor Ruggie, los Principios Rectores no pondrán fin a todos los problemas que rodean a los derechos humanos, pero su adopción marca el fin de comienzo. Constituyen un cimiento sólido y práctico sobre el que asentar nuevos conocimientos y buenas prácticas. La primera tarea que espera ahora es velar por su aplicación efectiva.

La presente Guía para la Interpretación, que se ha elaborado en estrecha colaboración con el que fuera Representante Especial del Secretario General, se ha diseñado para facilitar ese proceso.

El propósito de la presente guía para la interpretación

La presente Guía no modifica ni añade nada a los Principios Rectores o a las expectativas que en ellos se establecen en relación con las empresas. Su propósito es ofrecer una explicación adicional de los Principios Rectores basada en los antecedentes con el fin de facilitar la plena comprensión de su significado y su objetivo. El contenido de la Guía fue objeto de numerosas consultas durante los seis años del mandato del Profesor Ruggie y se reflejó en sus muchos discursos e informes públicos, pero, hasta la fecha, ese contenido nunca se había reunido en un único documento. La Guía no es un manual de funcionamiento en el que se explique exactamente cómo se deben poner en práctica los Principios Rectores. Será necesario seguir trabajando para elaborar esas directrices de funcionamiento, que serán distintas según el sector, el contexto en que las empresas desarrollen su actividad y otros factores.

El Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos desempeñará un papel esencial a ese respecto. Además, otras organizaciones con intereses concretos en determinados sectores o cuestiones están preparando ya sus propias directrices para la aplicación de los Principios. A medida que lo hacen, es de esperar que esta Guía les ayude a explicar los propósitos que inspiran los Principios Rectores en los que se aborda la responsabilidad de las empresas de respetar los derechos humanos. La Guía no es un instrumento dirigido solo a las empresas, sino también a los gobiernos, la sociedad civil, inversores, juristas y quienquiera que mantenga alguna relación con las empresas acerca de estas cuestiones.

http://appweb.cndh.org.mx/biblioteca/archivos/pdfs/Responsabilidad-Empresas-Respetar-DH.pdf

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