UN ACERCAMIENTO A LA MASCULINIDAD APRENDIDA EN MÉXICO A PARTIR DEL VIH: de machos, muxes y mayates

UN ACERCAMIENTO A LA MASCULINIDAD APRENDIDA EN MÉXICO A PARTIR DEL VIH: de machos, muxes y mayates

INTRODUCCIÓN

¿Cómo escribir un texto sobre masculinidad y VIH sin que éste parezca o suene a regaño? Mejor aún… ¿Cómo abordar estos dos temas para hacerlos conocidos, divulgarlos entre un público más heterogéneo, no necesariamente especializado en perspectiva de género, feminismos, masculinidades y “otras cosas”? Son esas las dos primeras preguntas que me interesa responder y al hacerlo, aclarar respecto a un trabajo académico, que elaboré como tesis de maestría sí, pero que hasta cierto punto es lo que nos ha traído hasta aquí.

Es decir, a que yo escribiera este breve tratado, derivado de ese trabajo previo, y a que usted, lector, lectora, hombre, mujer, persona trans… esté leyéndolo.

Personalmente, considero que éste es un libro que debe interesarle, primero a (la población que forma parte de) la disidencia sexogénerica y posteriormente —no por ello menos urgente e importante— al resto de la sociedad.

¿Por qué afirmo esto? Porque en todo el proceso intelectual que implicó investigar lo que voy a compartir a continuación, me he encontrado con la reticencia de una parte considerable de la misma para mirar las cosas como son: Hombres que sostienen relaciones sexuales, lo mismo con otros hombres que con otras mujeres, que no necesariamente se identifican a sí mismos como homosexuales y a los que la sociedad invisibiliza.

Eso explica en parte, por qué han crecido considerablemente los diagnósticos positivos de VIH entre las mujeres.

Más allá de ese lugar común en que se ha convertido la categoría (emanada de la epidemiología y trasladada al análisis social): Hombres que tienen Sexo con Hombres (HSH), lo que se pretende acá es complejizar y al mismo tiempo, exhibir el andamiaje cultural que mantiene a los hombres —independientemente de su orientación sexual y la identidad de género de sus parejas— como el sector poblacional más afectado por el VIH.

Hablamos de hombres jóvenes, en edad productiva y reproductiva, algunos sobreviviendo en condiciones económicas precarias, que lejos de cuestionar-se la manera como aprendieron a ser hombres, replican deliberadamente los patrones, las conductas y los prejuicios que la académica australiana Rawlyn Connel identificó y aglutinó en su concepto de “masculinidad hegemónica” y de la cual nos valimos para edificar un proyecto, sobre Masculinidad Aprendida y VIH, desde el mayor de los edificios: el de la sociedad.

En este caso, el de la sociedad mexicana, que en su diversidad geográfica encierra una premisa, al día de hoy comprobada: entender a éste como varios países en uno, con toda la compleja diversidad que eso implica.

http://appweb.cndh.org.mx/biblioteca/archivos/pdfs/31_F31deMachos.pdf

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