¿Superposición de las reparaciones otorgadas por comisiones de la verdad y tribunales regionales de derechos humanos? Una aproximación a la realidad interamericana

¿Superposición de las reparaciones otorgadas por comisiones de la verdad y tribunales regionales de derechos humanos? Una aproximación a la realidad interamericana

Si bien en el siglo XX los derechos humanos comenzaron a desarrollar una “teoría coherente”, hay que decir que el sistema de reparaciones “aún no tiene una práctica consistente”.

Uno de los retos en ese contexto es cómo los tribunales internacionales podrían abordar un caso en el que las comisiones de la verdad ya otorgaron reparaciones a las víctimas en el ámbito nacional.

En el caso Almonacid Arellano y otros vs. Chile, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante, Corte IDH) estableció que la “verdad histórica” comprendida en los informes de las comisiones de la verdad no sustituye el deber de los Estados de buscar justicia a través de los procedimientos judiciales internos.

Aunque la Corte IDH ha valorado el importante esfuerzo que estas comisiones han hecho para establecer la verdad histórica, parecería que los tribunales internacionales no tienen siempre la certeza acerca de cómo proceder cuando enfrentan el aparente traslape o superposición de demandas relativas a temas de justicia, verdad y reconciliación.

A partir de mediados del siglo XX los tribunales regionales de derechos humanos han otorgado reparaciones a las víctimas de violaciones de tales derechos.

Además, para finales del mismo siglo, la creación de comisiones de la verdad se convirtió en una alternativa nacional para las víctimas en busca de reparaciones por violaciones de los derechos humanos. Sin embargo, el surgimiento de las comisiones ha dificultado la sistematización “[d] el criterio de justicia que puede ser aplicado a la resolución de un gran número de reclamos de reparaciones, o las muchas preguntas que frecuentemente surgen en el diseño e implementación de los programas de reparaciones a gran escala”.

En la práctica, los tribunales regionales de derechos humanos y las comisiones de la verdad están facultados para conocer los mismos casos de violaciones de derechos humanos, con identidad de víctimas. En consecuencia, la coexistencia de esas instituciones plantea nuevos retos legales y políticos en el foro internacional.

Por un lado, algunos Estados argumentan que las víctimas que ya habrían sido reparadas por esas comisiones no deberían recibir lo que ellos consideran “más” reparaciones por parte de un tribunal internacional. Por otro lado, las víctimas aducen que para recibir una reparación integral deben tener la oportunidad de acceder a la justicia y de presentar su caso ante un tribunal que les otorgue no sólo reparaciones materiales y algunas inmateriales, sino justicia, que es, teleológicamente, la reparación por excelencia. En todo caso, la existencia de dos diferentes tipos de instituciones que proporcionan reparaciones a víctimas de violaciones de derechos humanos ha resultado en “sinergias, tensiones y brechas”.

Esta realidad plantea numerosas preguntas interrelacionadas. Por ejemplo, ¿puede un tribunal regional de derechos humanos ordenar reparaciones que abarquen el procesamiento de los responsables y un juicio justo cuando una comisión de la verdad ha otorgado amnistía a los perpetradores?; ¿pueden las víctimas utilizar los tribunales regionales de derechos humanos como medio para obtener mayor compensación individual que las reparaciones otorgadas por las comisiones de la verdad?; ¿dicha situación debilitaría el proceso de transición a la reconciliación y paz que esas comisiones tendrían que promover? América Latina ejemplifica este reciente fenómeno jurídico. La Corte Interamericana tiene jurisdicción sobre la mayoría de los países de la región, algunos de los cuales han creado comisiones de la verdad con posterioridad a los conflictos internos.

Por tanto, la Corte IDH tiene el reto de decidir cómo tratar los casos en que las víctimas ya habrían sido reparadas hasta cierto punto por dichas comisiones. Ahora bien, el fenómeno de los mecanismos coexistentes que otorgan reparaciones y los retos que implican no se limita a América Latina.

Otros sistemas, como el europeo o el africano, es muy probable que tengan que enfrentar ese problema en los años venideros. Así, aun cuando la Corte Europea de Derechos Humanos ha analizado temas de justicia transicional, no ha encarado el dilema de decidir qué hacer con las decisiones de las comisiones de la verdad en relación con las reparaciones.

Por su parte, algunos países africanos han enfrentado el escenario de posconflicto a través de comisiones de la verdad. La reconocida Comisión de Verdad y Reconciliación de Sudáfrica fue pionera en desarrollar este enfoque y fue seguida —con ciertos cambios— por otros países africanos.

La reciente creación de la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos podría no enfrentar necesariamente dicho fenómeno a gran escala, en virtud de la competencia rationae temporae relativa al conocimiento de ciertos hechos que estarían dentro de su competencia.

No obstante, cabe la posibilidad de que se creen nuevas comisiones de la verdad y, de ser el caso, la Corte mencionada podría verse frente a dicha situación. Hasta ahora, la literatura jurídica ha abordado principalmente la relación entre cortes nacionales y comisiones de la verdad, o entre cortes nacionales y tribunales internacionales.

Sin embargo, no se ha brindado suficiente atención al vínculo entre los tribunales regionales de derechos humanos y las comisiones de la verdad, sobre todo en el campo de las reparaciones. ¿Cuál es entonces la relación entre las reparaciones otorgadas por las comisiones de la verdad y las ordenadas por los tribunales regionales de derechos humanos? ¿Se deben excluir entre sí o complementarse en la búsqueda de la verdad, la justicia y la reparación? El presente fascículo se desarrolla de la siguiente manera: en primer lugar se da una breve explicación de las reparaciones otorgadas por los tribunales regionales de derechos humanos y las comisiones de la verdad; después, se lleva a cabo el análisis de algunos casos en que la Corte IDH ha abordado situaciones en que las víctimas recibieron cierto tipo de reparaciones por esas comisiones; luego, se relata la experiencia de otros tribunales internacionales frente a las comisiones citadas, y se hacen algunas reflexiones a manera de conclusión.

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http://appweb.cndh.org.mx/biblioteca/archivos/pdfs/fas_CSIDH_SuperposicionReparaciones-1aReimpr.pdf

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