PROTECCIÓN Y CURA. Medicina Tradicional en Comunidades Negras de la Costa Chica, Oaxaca

PROTECCIÓN Y CURA. Medicina Tradicional en Comunidades Negras de la Costa Chica, Oaxaca

INTRODUCCIÓN

Los padecimientos y la búsqueda de respuestas a los males son situaciones recurrentes a todo grupo social y cultural. El estudio de los itinerarios terapéuticos y las diversas praxis curativas nos permiten entender mejor la cosmovisión compartida por un conjunto social y cultural, lo cual da lugar a un sistema explicativo de la enfermedad y diversas formas de atenderla.

Asimismo Menéndez recalca el proceso salud-enfermedad-atención como la esfera donde se puede apreciar mayor cantidad de simbolizaciones y representaciones colectivas de las sociedades.

Las cosmovisiones, la concepción del cuerpo y la definición acordada a lo “normal” y “patológico” son factores fundamentales en la identificación de los agentes patógenos (tanto racionales como no-racionales) responsables del malestar.

A partir de factores culturales y socioeconómicos, las mujeres -madres de familia, principales proveedoras de cuidados- van a emprender un itinerario terapéutico específico para buscar una solución a los malestares y padecimientos de su familia.

La Constitución define la sociedad mexicana como una entidad multicultural pero excluye a un sector de la población: los afromexicanos no aparecen ni en la Constitución como “pueblo”, ni en el Censo Nacional de la Población realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

La falta de reconocimiento del pueblo negro, a nivel legal y estatal, es una forma de racismo silenciado bajo el discurso ideológico asimilacionista del mestizaje y el discurso hegemónico indigenista.

Una “homogeneización” de la población bajo el erróneo y demagógico discurso “unificador” de la población mexicana. Si un gobierno no reconoce la diversidad cultural y étnica de su población, como es el caso de México, estamos frente a una clara situación de “discriminación institucionalizada”.

 El sentimiento de pertenencia al pueblo negro va mucho más allá de los rasgos fenotípicos, es un proceso más complejo de autoadscripción a un grupo, una cultura y una identidad.

La falta de reconocimiento invisibiliza a este pueblo que sufre un rezago socioeconómico fuerte y no puede gozar de sus derechos.

Desde el siglo XVI las poblaciones negras han participado en la construcción de México, contribuyendo a la cultura popular y a la identidad nacional, por lo tanto deberían aparecer en la currícula escolar.

Incluir a los pueblos negros, afromexicanos, colochos, morenos -entre otros términos- en función de su autodefinición, es fundamental para que finalmente se visibilice a este pueblo, se reconozca su sufrimiento y las aportaciones del pueblo africano y afrodescendiente a México, convirtiéndolos realmente en sujetos de derecho. Esa misma invisibilidad social y política se encuentra en el plano cultural y académico; ¿Cuántos estudios etnográficos y antropológicos cuenta México en sus archivos desde los famosos estudios de Aguirre Beltrán en los años 50 y 60? Son muy escasos.

Los trabajos antropológicos en comunidades negras han crecido de manera notable, particularmente en etnohistoria, pero a pesar de ese avance –el cual es fundamental-, todavía existen muchas carencias en el conocimiento de las tradiciones, costumbres y cosmovisiones de los pueblos negros de México.

En este sentido, este trabajo se enmarca también en la lucha de los pueblos negros afromexicanos por su reconocimiento constitucional como grupo y como participantes del acervo cultural nacional a lo largo de la historia y en la actualidad. En el tema de la salud, en su sentido integral (física, emocional, espiritual), la antropología médica tiene un campo amplio por descubrir e investigar en las comunidades negras de todo el país.

Este trabajo es un primer acercamiento a los procesos de salud enfermedad-atención en los pueblos afromexicanos; no contamos con ninguna investigación de esta índole.

Muy poco sabemos acerca de los modelos explicativos de las enfermedades, los itinerarios terapéuticos emprendidos por las familias, el pluralismo médico, los saberes de los médicos tradicionales y de las personas, el proceso de salud materno-infantil, es decir, sobre los conocimientos y la cosmovisión de los pueblos negros, su lógica y estrategias de atención.

Esta investigación preliminar nos permite dar cuenta que los pueblos afromexicanos de la Costa Chica de Oaxaca tienen una manera particular de concebir la enfermedad, fruto de su historia y su proceso de mestizaje y, por lo tanto, de atender los padecimientos de una determinada forma.

Las prácticas comunitarias se inscriben en el marco de un sistema de creencias – la cosmovisión local en constante trasformación.

Los conocimientos tradicionales -los cuales conocen procesos de integración, apropiación, exclusión, creación y reformulación de elementos provenientes de otras etnomedicinas- representan patrimonios culturales intangibles de la humanidad, son partes integrantes de la identidad cultural y étnica de cada sociedad y son aportes importantes a la nación mexicana.

http://appweb.cndh.org.mx/biblioteca/archivos/pdfs/Medicina-Tradicional-Oaxaca.pdf

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