MEMORIA DEL COLOQUIO INTERNACIONAL: INTERCAMBIO DE EXPERIENCIAS Y ESTRATEGIAS SOBRE EL DERECHO A UN MEDIO AMBIENTE SANO

MEMORIA DEL COLOQUIO INTERNACIONAL: INTERCAMBIO DE EXPERIENCIAS Y ESTRATEGIAS SOBRE EL DERECHO A UN MEDIO AMBIENTE SANO

Me es muy grato darles la bienvenida a este coloquio que, dada la importancia del tema y su actualidad, ha despertado gran interés entre los diversos actores comprometidos con la promoción y defensa del derecho a un medio ambiente sano.

Agradezco también a mis colegas del presídium, en cuyas intervenciones he escuchado un fuerte compromiso con hacer avanzar este derecho en beneficio de las generaciones presentes y futuras.

Estimados colegas: En unos días la Comisión Nacional de los Derechos Humanos conmemorará veinticinco años de existencia.

Durante este último cuarto de siglo la Comisión ha realizado importantes esfuerzos para garantizar el goce del derecho a un medio ambiente sano, como lo indican las diez recomendaciones que desde 1991 se han emitido sobre temas vinculados al mismo y la creación en 2012 de la Sexta Visitaduría General, a quien corresponde el conocimiento de los denominados Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA).

Los casos que atiende la citada Visitaduría General dan cuenta de los retos que enfrentamos en esta materia, toda vez que abarcan una amplia gama de afectaciones al medio ambiente que pueden constituir violaciones a otros derechos fundamentales, entre ellos los relativos a la vida, la salud, la propiedad, la alimentación, al agua y saneamiento, la participación pública y el acceso a la información.

Si bien estas afectaciones inciden en toda la población, existen grupos con un alto grado de vulnerabilidad, como lo son las comunidades indígenas, las personas de la tercera edad, las personas con discapacidad y la niñez, quienes resienten en mayor medida los impactos negativos sobre el medio ambiente.

A nivel internacional, la Declaración de Estocolmo sobre el Medio Ambiente Humano de 1972 y la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo de 1992 impulsaron, desde la esfera ambiental, un estrecho vínculo entre los derechos humanos y la protección al medio ambiente, al subrayar que el ser humano tiene el derecho fundamental a la libertad, la igualdad y al disfrute de condiciones de vida adecuadas en un medio ambiente de calidad.

De este modo, el derecho a un medio ambiente sano se incrustó en el pilar ambiental del desarrollo sostenible, tendiente, junto a los pilares económico y social, a mejorar nuestra calidad de vida. Desde la óptica de los derechos humanos, el Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, también conocido como Protocolo de San Salvador, se constituyó desde 1988 como una piedra angular para el establecimiento del derecho a un medio ambiente sano.

Al respecto, si bien México ratificó el Protocolo de San Salvador en 1996, aún resta hacer lo propio respecto al Protocolo Facultativo al Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales, adoptado en 2008, medida que permitiría a nuestro país brindar impulso a la justiciabilidad de los DESCA.

A nivel nacional, nuestra Carta Magna incorporó en 2012 el derecho de toda persona a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar, a sólo unos meses de la trascendental reforma constitucional de 2011 sobre derechos humanos.

Como parte de sus atribuciones, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha coadyuvado en la tarea de asegurar el pleno goce del derecho a un medio ambiente sano, a través de su defensa, observancia, promoción y apropiada difusión.

En esta tarea coincido en que hoy día es necesario redoblar esfuerzos para establecer una verdadera política educativa que permita a generaciones futuras entender la importancia y urgencia de propiciar y poner en marcha medidas que posibiliten vivir en un medio ambiente más sano.

Por ello, refrendo la convicción y el interés de la CNDH por participar activamente en tareas como las que realiza la UNESCO al coordinar el Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible (2005—2014).

Por ello, el presente Coloquio Internacional es una ocasión única para conocer y analizar las acciones y políticas implementadas para la consecución del derecho a un medio ambiente sano, pero también para reflexionar acerca de la relación de este derecho con otros derechos fundamentales al amparo de los instrumentos internacionales de los que México es parte.

Al agradecer a ustedes nuevamente su presencia, me permito expresar a nombre de esta Comisión Nacional la satisfacción de dar inicio a las actividades del Coloquio, al cual auguro un gran éxito.

http://appweb.cndh.org.mx/biblioteca/archivos/pdfs/lib_memoria_coloquio_ambiente.pdf

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