Guía de Jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos

Guía de Jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos

En el presente fascículo se presentan cuatro cuadros, cuya función es servir como una guía de la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, emitida desde el inicio de sus labores hasta el momento de elaboración del presente escrito.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante “Corte Interamericana”) es el órgano jurisdiccional del Sistema Interamericano.

Fue creada mediante la adopción de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (en adelante “Convención Americana”) durante la Conferencia Especializada Interamericana sobre Derechos Humanos, llevada a cabo en San José, Costa Rica, del 7 al 22 de noviembre de 1969.

Sin embargo, fue en el año de 1978 que la Corte quedó formalmente establecida; en 1979 fue instalada en su sede permanente ubicada en San José, Costa Rica, y realizó su primera sesión el mismo año.

De conformidad con la Convención Americana y con el Estatuto de la Corte Interamericana, este tribunal interamericano tiene competencia para conocer de cualquier caso relativo a la interpretación y aplicación de las disposiciones de la Convención, siempre que los Estados Partes hayan reconocido dicha competencia.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos sólo tiene competencia para conocer de casos de países del continente que han firmado y ratificado la Convención Americana y que expresamente han aceptado su competencia contenciosa.

México, por su parte, reconoció como obligatoria de pleno derecho la competencia de la Corte Interamericana sobre los casos relativos a la interpretación o aplicación de la Convención Americana, mediante decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación, en 1999.

En 2011 el Estado mexicano aprobó dos importantes reformas a su Constitución política, la primera de ellas concerniente al juicio de amparo y la segunda en materia de derechos humanos que, entre otras cuestiones, dispone el reconocimiento de los derechos contenidos en los diversos tratados internacionales de los que es parte.

Dichas reformas fueron publicadas en el Diario Oficial de la Federación el 6 y 10 de junio, respectivamente. Posteriormente, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (en adelante “Suprema Corte”) resolvió el expediente “Varios 912/2010”, referente al trámite que correspondía dar a la sentencia pronunciada por la Corte Interamericana en el Caso Radilla Pacheco contra los Estados Unidos Mexicanos.

En relación con el papel de las sentencias del Tribunal Interamericano expresamente señaló: 19. Así, las resoluciones pronunciadas por aquella instancia internacional cuya jurisdicción ha sido aceptada por el Estado mexicano, son obligatorias para todos los órganos del mismo en sus respectivas competencias, al haber figurado como Estado parte en un litigio concreto.

Por tanto, para el Poder Judicial son vinculantes no solamente los puntos de resolución concretos de la sentencia, sino la totalidad de los criterios contenidos en la sentencia mediante la cual se resuelve ese litigio.

Por otro lado, el resto de la jurisprudencia de la Corte Interamericana que deriva de las sentencias en donde el Estado mexicano no figura como parte, tendrá el carácter de criterio orientador de todas las decisiones de los jueces mexicanos, pero siempre en aquello que le sea más favorecedor a la persona, de conformidad con el artículo 1o. constitucional cuya reforma se publicó en el Diario Oficial de la Federación el diez de junio de dos mil once, en particular en su párrafo segundo, donde establece que:

“Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia”.

DESCARGAR:

http://appweb.cndh.org.mx/biblioteca/archivos/pdfs/fas_CSIDH_GuiaJurisprudencia-1aReimpr.pdf

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