Estándares de las medidas provisionales en la Corte Interamericana de Derechos Humanos

Estándares de las medidas provisionales en la Corte Interamericana de Derechos Humanos

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante la Corte, la Corte Interamericana o el Tribunal) es principalmente reconocida dentro de la región por las sentencias emitidas en el marco de su función contenciosa, mediante las cuales se han conocido casos emblemáticos dentro de los países que han aceptado la jurisdicción de la Corte, pero también se han desarrollado estándares de derechos humanos que han repercutido en la aplicación del derecho interno de los Estados Parte, como por ejemplo la prohibición de amnistías, el control de convencionalidad4 o la jurisdicción penal militar.

No obstante, la Corte tiene otras dos funciones, la función consultiva y la adopción de medidas provisionales, que si bien no tienen el impacto mediático que las sentencias del Tribunal pueden generar, sí conllevan efectos claros tanto en la protección y garantía de los derechos humanos de las personas bajo la jurisdicción de los Estados, como en la determinación de los alcances y aplicación de dichos derechos.

El mecanismo de adopción de medidas provisionales en la Corte Interamericana, a diferencia de otros organismos internacionales, tiene una base convencional, es decir se encuentra expresamente consagrado en un tratado.

En este sentido, cabe recalcar que la consagración de las medidas provisionales “en el tratado no deja ningún margen de duda acerca del carácter obligatorio” de las mismas.

En este sentido, la Corte ha afirmado en numerosas ocasiones que la “disposición establecida en el artículo 63.2 de la Convención confiere un carácter obligatorio a la adopción de las medidas provisionales que ordene este Tribunal, ya que el principio básico del Derecho Internacional, respaldado por la jurisprudencia internacional, ha señalado que los Estados deben cumplir sus obligaciones convencionales de buena fe (pacta sunt servanda)”.

Al respecto, el artículo 63.2 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (en adelante la Convención Americana) establece que: En casos de extrema gravedad y urgencia, y cuando se haga necesario evitar daños irreparables a las personas, la Corte, en los asuntos que esté conociendo, podrá tomar las medidas provisionales que considere pertinentes.

Si se tratare de asuntos que aún no estén sometidos a su conocimiento, podrá actuar a solicitud de la Comisión. La Corte ha establecido que las medidas provisionales tienen dos caracteres, uno cautelar y otro tutelar.

En primer lugar, el carácter cautelar de las medidas provisionales se encuentra relacionado con los procesos contenciosos internacionales, por cuanto “estas medidas tienen por objeto y fin preservar los derechos en posible riesgo hasta tanto no se resuelva la controversia”.

Con la adopción de medidas cautelares se busca, entonces, “asegurar la integridad y la efectividad de la decisión de fondo, y de esta manera evitar que se lesionen los derechos en litigio, situación que podría hacer inocua o desvirtuar el efecto útil de la decisión final”, por lo que dichas medidas “permiten así que el Estado en cuestión pueda cumplir la decisión final y, en su caso, proceder a las reparaciones ordenadas”.

DESCARGAR:

http://appweb.cndh.org.mx/biblioteca/archivos/pdfs/fas_CSIDH_EstandaresMedidasProvisionales-1aReimpr.pdf

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