El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales

El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales

Los derechos económicos, sociales y culturales incluyen el derecho al trabajo, los derechos sindicales, el derecho a la seguridad social, los derechos de protección a la familia y los menores, el derecho a un nivel de vida adecuada, el derecho a la salud, el derecho a la educación y el derecho a participar, tener acceso y contribuir a la vida cultural.

El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales está diseñado para proteger y promover el ejercicio de estos derechos y es uno de los tres pilares del Sistema Universal de Protección de los Derechos Humanos, en conjunto con la Declaración Universal de Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

Los derechos económicos, sociales y culturales se consideran derechos de segunda generación en la clasifi­cación de Karel Vasak, debido a que giran en torno al concepto de igualdad.

Son derechos cuya fi­nalidad es obtener una mayor igualdad entre todas las personas, para lo cual es esencial que éstas cuenten con un trabajo digno, una vivienda, un nivel de vida adecuado, acceso a la cultura y, de manera relevante, acceso a una educación de calidad que les permita luchar para obtener todo lo anterior El Pacto es el intento de la comunidad internacional por promover el respeto y disfrute de estos derechos, garantizándolos no solamente para los grupos que requieren de protección especial sino para toda persona por igual.

El Pacto fue adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 16 de diciembre de 1966 y entró en vigor en 1976. Hasta hoy, 160 Estados se han obligado a cumplir con el mismo. Las obligaciones de los Estados conforme al Pacto parecieran fáciles de ejecutar, ya que los Estados Partes deben cumplir con sus obligaciones en la medida de sus posibilidades o, en palabras del artículo 2, primer párrafo, los Estados se comprometen a adoptar las medidas requeridas “hasta el máximo de los recursos de que disponga[n]”.

A diferencia de lo que ocurre en otros instrumentos de derechos humanos (por ejemplo, en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos), en el caso del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales no existe un organismo facultado para escuchar quejas de personas en lo particular.

Por ello, en 2008 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó un Protocolo al Pacto. Una vez que entre en vigor este Protocolo Facultativo, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales —el organismo especializado encargado de vigilar el cumplimiento del Pacto— estará facultado para recibir comunicaciones directamente de personas que consideren que el Estado ha incumplido con éste. No obstante, es probable que el Protocolo no entre en vigor por varios años más.

El objetivo de este folleto es presentar brevemente el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, por lo que en caso de que el lector desee abundar en alguno de los temas tratados, le recomendamos consultar la bibliografía citada. La siguiente sección contiene una breve discusión respecto del alcance de las obligaciones de los Estados Partes del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

La tercera sección explica, de manera general, cuáles son los derechos tutelados por el Pacto. La cuarta sección contiene una introducción a los organismos más importantes en relación con el Pacto y su vigilancia.

Por último, se presentan unas breves consideraciones relativas al estado que guarda actualmente el Pacto.

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http://appweb.cndh.org.mx/biblioteca/archivos/pdfs/fas_CSUPDH4-1aReimpr.pdf

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