El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), junto con el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, constituye el paso más importante para la incorporación de los derechos contenidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos a un régimen de obligaciones positivas, vinculantes sobre los Estados. En su conjunto se conocen como la Carta Internacional de Derechos.

Aunque pasaron casi 30 años desde la adopción de la Declaración Universal hasta la entrada en vigor de estos tratados, y numerosas reglas de derecho internacional entraron en vigor antes que los Pactos, el PIDCP es una herramienta central para conocer los parámetros del derecho internacional para la protección de personas.

La rati­ficación de los Pactos por países de todas las regiones y tradiciones jurídicas y culturales, la historia de su redacción, las discusiones que se generaron en el transcurso de su entrada en vigor y el impacto que conjuntamente han traído a la conformación de numerosas constituciones en el mundo, lo hacen también una herramienta útil para el estudio comparado de la protección de derechos en distintas regiones.

El trayecto desde la Declaración hasta la actualidad, parece describirse en ocasiones como una historia lineal de avance sostenido y optimista hacia la protección de los derechos de las personas. La realidad es que el PIDCP representa la historia de un periodo turbulento en la política internacional.

La literatura reciente consigna un interés sostenido por documentar la transición desde el “ideal común” que se proclamó en el “Preámbulo” de la Declaración, hasta las obligaciones vinculantes que hoy son exigibles a todos los países del mundo.

Visto en perspectiva, la transición de los derechos como discurso a su formulación como reglas exigibles ha sido larga y menos tersa y triunfal de lo que quisiéramos admitir. El ­fin de la Guerra Fría marcó un punto importante hacia el consenso sobre la universalidad de los derechos consignados en la Carta Internacional. Pero aún hoy, algunos autores admiten que es más fácil proclamar que proteger los derechos humanos.

El PIDCP corta por la mitad este proceso de transición. En estas páginas anotaré algunos elementos de este trayecto, señalando algunas fuentes que permiten su estudio más detallado.

En esta breve monografía (1) describiré el tratado; (2) mencionaré algunos momentos en la historia de su redacción; (3) mencionaré los derechos allí protegidos; (4) me referiré a cuestiones de procedimiento, incluyendo el monitoreo y las Observaciones Generales; (5) las Recomendaciones que el Comité de Derechos Humanos ha formulado para México, y (6) la aplicación del tratado en diversos contextos, incluyendo la regulación del conflicto armado, las situaciones de emergencia y combate al terrorismo, la permanencia en el territorio de un Estado Parte, y algunas notas sobre la protección de los derechos económicos, sociales y culturales.

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http://appweb.cndh.org.mx/biblioteca/archivos/pdfs/fas_CSUPDH3-1aReimpr.pdf

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