EL DERECHO A LA ALIMENTACION Y LA SOBERANIA ALIMENTARIA (EL CASO MEXICANO)

EL DERECHO A LA ALIMENTACION Y LA SOBERANIA ALIMENTARIA (EL CASO MEXICANO)

El estudio de los fenómenos sociales como objeto de la sociología, se originó a partir de la primera mitad del siglo XIX; sin embargo, esto no significa que las relaciones interhumanas y los fenómenos derivados de propia convivencia humana no hayan sido motivo de estudios con anterioridad de forma ocasional o marginal y entrelazados con otras disciplinas; de esta manera, encontramos estudios sobre la materia social ligada a las investigaciones históricas, en el campo de la política, de la economía, del derecho, de la filosofía e incluso de la moral.

Partiendo del significado de la Sociología, que se refiere, de acuerdo con su creador Augusto Comte,  al estudio de los fenómenos sociales, es decir al tratado de las sociedades; entender el problema de la crisis alimentaria actual resulta más complejo de lo que se aparenta, se trata de un problema que contiene connotaciones tanto en el campo económico como en el social, por lo que no se puede afirmar, de manera tajante, que corresponde exclusivamente a una simple complicación, derivada de la producción mundial de alimentos versus la población; como lo contempló en su tiempo Robert Malthus,  en su célebre obra Ensayo sobre el Principio de la Población.

El problema real estriba, en una crisis de distribución y concentración de los alimentos en beneficio de unos cuantos.

Entender el problema de la crisis alimentaria actual resulta más complejo de lo que se aparenta, se trata de una crisis que contiene connotaciones tanto en el campo social y en el económico; debiendo considerar la producción de alimentos y su distribución, actividades que mantienen una estrecha relación con el desarrollo económico.

Es por ello que se arguye que no faltan alimentos, puesto que la capacidad actual es suficiente para producir la comida necesaria para alimentar al doble de la población mundial; de ahí que el problema se centre más en la mala distribución de los alimentos para que lleguen a la mayoría de la población en precio y cantidad adecuada a sus necesidades.

Recientemente, en julio de 2008, en la isla de Hokkaido, Japón, se reunieron los líderes de los 8 países más desarrollados (G-8), los que en su declaración omitieron referirse a dos de las causas principales de la actual crisis de precios de los alimentos en el mundo, que son la especulación por parte de las grandes empresas transnacionales, y el desarrollo de los agrocombustibles como una nueva fuente alterna de energía, derivada de los altos precios que alcanzó el petróleo hasta el tercer trimestre de 2008.

Sin embargo, las causas profundas de la crisis alimentaria, son, a decir de muchos estudiosos del tema, producto de las políticas liberales que promueven los gobiernos del G-8, la OMC, el Banco Mundial y otras instituciones internacionales.

El G-8 lidera, explícitamente, una nueva revolución verde en África (la iniciativa AGRA) y el uso de organismos genéticamente modificados como solución a la crisis alimentaria. El desarrollo de la agricultura industrial, que utiliza semillas transgénicas, grandes cantidades de pesticidas y abonos químicos y se basa en monocultivos, ha sumido a millones de campesinos en la ruina, además de dañar las tierras por la contaminación química.

 En consecuencia, a los pequeños campesinos se les expulsa de sus tierras y se les sustituye por grandes agronegocios. Este modelo de producción y distribución de alimentos se basa en el uso intensivo de combustibles fósiles y contribuye claramente a la crisis climática.

La declaración del G-8 habla de promover la agricultura de pequeños terratenientes. Sin embargo, siguen siendo los campesinos y los pequeños productores agrícolas quienes actualmente cosechan la mayor parte de los alimentos del planeta. Es tal su importancia, que promueven la producción de alimentos a pequeña escala para los mercados locales, lo que genera empleo, protege la salud de los consumidores y el medio ambiente, respetando las diversas culturas y comunidades. Por lo que se afirma que no se encontrará solución alguna a la crisis actual sin escuchar las voces de los campesinos.

En fin, el problema de la producción y distribución de los alimentos incide directamente en la capacidad de los Estados de poder garantizar el Derecho a la alimentación; tema de este trabajo de investigación, el que para efectos didácticos quedó estructurado en cuatro capítulos; El primero, relativo a entender qué es el Derecho a la Alimentación, definiendo el concepto de Derecho Alimentario y las fuentes jurídicas del mismo.

El capítulo segundo, de este trabajo de investigación, trata de las garantías sociales, la garantía social mexicana del Derecho Alimentario y la viabilidad de su concreción.

El tercer capítulo, se refiere al Derecho Alimentario y su ubicación en el entorno internacional así como su relevancia dentro de los organismos internacionales, la ONU y en concreto la FAO.

En el cuarto capítulo, por su parte, se describe a la soberanía alimentaria y se adentra en el problema de la producción y distribución de los alimentos básicos, destacando la dependencia de los alimentos por parte de los países menos desarrollados, incluyendo el caso de México.

Finalmente, se llega al apartado denominado Conclusiones, donde se resume parte de lo expresado en todo el texto, destacando las políticas públicas que nuestro gobierno debe promover, con el objeto de alcanzar la anhelada soberanía alimentaria, dándole el tratamiento a las actividades agropecuarias y pesqueras, destinadas a la alimentación, el carácter de seguridad nacional, y, establecer políticas públicas que no solamente regulen sino que incentiven la producción y mejoren la comercialización, con el fin de proteger el ingreso de los agricultores, mediante el apoyo estatal a la producción, para que los precios de los productos beneficien principalmente a los productores y no sólo a los comercializadores, así como a los consumidores en tanto que mejorando la distribución el beneficio también llegue a los consumidores a través de precios más bajos.

Es decir, pretender hacer realidad el ansiado Derecho a la Alimentación en beneficio de la población mexicana.

DESCARGA GRATIS:

https://drive.google.com/file/d/1Jg2gDbg9IyrdiZNCEV_OWJsyzzT_FOii/view?usp=sharing

O

http://biblioteca.diputados.gob.mx/janium/bv/cedip/lx/derali_sobali.pdf

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