Derechos Humanos y discriminación en grupos vulnerables de la zona urbana de Acapulco

Derechos Humanos y discriminación en grupos vulnerables de la zona urbana de Acapulco

INTRODUCCIÓN

El municipio de Acapulco de Juárez se localiza al sur del estado de Guerrero y cuenta con una extensión territorial de 1 mil 724.64 km², lo que representa el 2.9% de la superficie estatal.

Colinda al Norte con los municipios de Coyuca de Benítez, Chilpancingo de los Bravo y Juan R. Escudero; al Este con los municipios de Juan R. Escudero y San Marcos; al Sur con el municipio de San Marcos y el Océano Pacífico; al Oeste con el Océano Pacífico y el municipio de Coyuca de Benítez. De acuerdo al Censo de Población y Vivienda 2010 realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el municipio de Acapulco cuenta con una población total de 789 mil 971 habitantes.

La población masculina es de 382 mil 276, representando el 48.6% del total, mientras que las mujeres alcanzan las 407 mil 6953 representando el 51.4%. El 64.7% de sus habitantes tiene más de 18 años edad, predominando la población de 30 a 64 años, con un 38.0%. La composición poblacional de la ciudad de Acapulco es diversa.

Cuenta con una población aproximada de migrantes, tanto nacionales como extranjeros, de 140 mil 790 personas.

Entre los extranjeros, lo predominante es la población estadounidense con un total de 872 residentes permanentes y no permanentes.

Los canadienses alcanzan un total de 346,4 lo que se complementa con un grupo un poco más reducido de europeos.

Sin embargo, el grueso de la población migrante corresponde a guerrerenses provenientes de otras provincias del estado y en menor medida mexicanos provenientes de otra entidad federativa.

Además, al igual que en el resto de Guerrero, Acapulco cuenta con representación de al menos cuatro grupos étnicos originarios, siendo los Náhuatl la población más numerosa, seguida por los Mixtecos, Tlapanecos y Amuzgos. La población indígena y lengua hablante de acuerdo a información oficial de INEGI corresponde a un total de 11 mil 452 personas en Acapulco. Por otra parte, en la encuesta intercensal levantada por el INEGI en 2015 anuncia que el 6.5% de la población del estado de Guerrero se autorreconoce como afromexicano.

La esperanza de vida en el estado de Guerrero se encuentra por debajo del promedio nacional aumentando en cuatro años, lo que representa una tendencia lineal.

De acuerdo con datos oficiales de la Subsecretaría de Integración y Desarrollo de la Secretaria de Salud del Gobierno Federal, las principales causas de muertes en Guerrero hoy, están relacionadas con el homicidio.

Lo anterior, se ratifica al ver que Acapulco registra un total de 489 muertes en los primeros seis meses del año 2016 (Valle-Jones, Diego; 2016).

A partir del año 2007, el puerto más importante del país es considerado una de las ciudades más peligrosas del mundo ubicándose en el número uno a nivel nacional, dos a nivel latinoamericano y quinto a nivel global en violencia (Ranking global elaborado por la organización Seguridad, Justicia y Paz). Los elevados índices de violencia, asociados a las tasas de homicidios, son sólo un síntoma de la crítica situación que vive la ciudad de Acapulco en torno a las diferentes expresiones y prácticas de violencia que se dan en el puerto.

La violencia estructural, por ejemplo, se manifiesta a través de dos canales principalmente. La primera, es la represión sistemática por parte del Estado hacia la sociedad civil movilizada a través de la protesta, la que llegó a su expresión más álgida en el 2014 con la desaparición forzada de 43 estudiantes en Iguala de la Independencia, Guerrero.

Otra expresión de violencia estructural son los altos índices de pobreza y desigualdad del ingreso. Del total de la población que habita el estado el 67.6% se encuentra en situación de pobreza y el 31.6% de extrema pobreza. Sólo el 7.3% del total de la población no se encuentra en situación de vulnerabilidad. Por su parte, Acapulco es el municipio del estado que concentra la mayor cantidad de personas en situación de pobreza con 405 mil 499, lo que corresponde a un 51.6%.

El abandono, la invisibilidad y la desprotección por parte del Estado a los sectores más vulnerables de la población son señales inequívocas de que existen ciudadanos de primera y segunda clase, situación que la población percibe y replica.

Así, la violencia simbólica se ejerce a través del racismo, clasismo, xenofobia, homofobia, misoginia, entre otras expresiones que se han ido arraigando culturalmente entre los ciudadanos, ampliando las brechas de desigualdad entre la población.

Por su parte, las autoridades han concentrado esfuerzos en temas relacionados con la seguridad. El gobierno municipal destina alrededor de 460 pesos mexicanos per cápita por concepto de seguridad, equivalente al presupuesto de cuatro secretarías.

Lo anterior, ha ido en desmedro de generar acciones que promuevan y protejan los derechos humanos de los acapulqueños, denotando no ser una prioridad para las autoridades locales. Los sujetos de esta violencia, tanto estructural, como social y física, son en gran medida miembros de los grupos vulnerables de la ciudad.

http://appweb.cndh.org.mx/biblioteca/archivos/pdfs/05_DH-DISCRI-ACAPULCO.pdf

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