DEL ASALTO AL CUARTEL MADERA A LA REPARACIÓN DEL DAÑO A VICTIMAS DE LA VIOLENCIA DEL PASADO UNA EXPERIENCIA COMPARTIDA EN CHIHUAHUA Y GUERRERO

DEL ASALTO AL CUARTEL MADERA A LA REPARACIÓN DEL DAÑO A VICTIMAS DE LA VIOLENCIA DEL PASADO UNA EXPERIENCIA COMPARTIDA EN CHIHUAHUA Y GUERRERO

Con el cordón umbilical en Chihuahua y el corazón en Guerrero, Carlos Montemayor se nutrió de un sinfín de conversaciones con escritores, historiadores, campesinos e indígenas, la gente del pueblo. Abogado y Maestro en literatura, logró combinar la belleza literaria con la crudeza de la realidad vivida por los protagonistas de la violencia.

Su obra emblemática Guerra en el paraíso, es un ejemplo de los giros literarios y narración estética de los personajes, que nos recuerdan los testimonios actuales de las víctimas y sobrevivientes de derechos humanos en el país.

El compromiso con la pluma, lo hizo estar cercano a los grupos alternativos y en 2009, escribió el peritaje para documentar históricamente el caso de desaparición forzada de Rosendo Radilla Pacheco, en Atoyac, Guerrero ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) titulado: “La violencia de Estado en México durante la llamada guerra sucia del siglo XX”. Especialista en cuestiones clandestinas, como se autodefinía, Carlos Montemayor escribió su obra póstuma Las Mujeres del alba en 2010 dándole voz a las mujeres de Chihuahua, quienes habían sido, al igual que los jóvenes estudiantes de mediados de los sesenta, borrados de la escena nacional mexicana por ser gavilleros, insurrectos, rebeldes, críticos del sistema y defensores de las tierras de los campesinos locales.

Con esa obra cerró el compromiso con las mujeres chihuahuenses después de escribir la anterior novela: las armas del alba, que relata desde los protagonistas los sueños de los jóvenes normalistas que intentaba dar el primer paso para resistir y organizar el cambio que el país requería. La organización del primer intento de un grupo de jóvenes armados en contra del ejército mexicano, conocido como el asalto al cuartel Madera en el año de 1965, formó parte de la memoria fundacional de los grupos armados del país. La necesidad de recuperar la versión subalterna de los sobrevivientes frente a la memoria hegemónica de los grupos en el poder, revela la calidad moral y el compromiso de Carlos Montemayor, poliglota, ensayista, historiador y cantante de ópera.

A diferencia de Andrea Radilla, Montemayor tuvo conocimiento de la histórica sentencia contra el Estado mexicano por los Tribunales Internacionales, seguramente ambos celebraron en un mejor lugar, la victoria alcanzada.

En 2005, cuando la sentencia del caso 12.511 fue admitida por la CIDH, la familia Radilla Martínez, compuesta por 12 mujeres y un varón, cerró filas para blindarse contra los cantos de sirena, y emprendieron la odisea de armar el caso acompañados del empuje de Julio Mata, y Tita Radilla, presidenta y secretario de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones de Derechos Humanos (AFADEM), así como del equipo de abogados de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH).

Andrea Radilla, profesora-investigadora de la Universidad Autónoma de Guerrero, inició la difícil tarea de escribir el perfil biográfico de su padre Rosendo Radilla Pacheco: Voces acalladas, vidas truncadas, los recuerdos agolpados, la herida abierta y la sublimación del dolor, quizá contribuyeron para debilitar su cuerpo. Sin embargo, acompañando el valiente activismo de Tita Radilla, su hermana, lograron documentar el caso y presentarlo ante la CIDH.

El año 2006 llevó de la región más transparente del aire y por los caminos del sur a Claudia Rangel, profesora de recién ingreso en la UAGRO y quien conoció a Andrea Radilla, para ahí abordar e iniciar la tarea de reconstruir la memoria histórica convertida ahora en bandera heredada que intenta aligerar la dolorosa experiencia de la desaparición forzada, al compartirla a través de los testimonios de los Atoyaquenses. Así, resguardados bajo la sombra de un árbol en la rectoría de la UAGRO de la ciudad de Chilpancingo, varios profesores coincidimos en lamentar la doble ausencia de Carlos Montemayor y de la maestra Andrea Radilla, resultaba alentador reunirnos para elaborar un trabajo conjunto como un homenaje para ambos.

El norte y el sur como regiones de interés en la investigación constituyeron el centro del trabajo, y la recuperación del pasado a través de testimonios, el hilo metodológico conductor.

Ambos fueron los ejes para darle cuerpo al presente trabajo, que comparte el contexto histórico ubicando la cruenta década que va del 1964 a 1974, del inicio de la irrupción de movimientos armados tanto en Chihuahua como en Guerrero así como la respuesta autoritaria y represiva de los diferentes niveles de gobierno, local, estatal y federal.

En este tenor, de manera espontánea expresamos nuestro interés en darle forma a este libro, que se vio enriquecido con los aportes de los estudiantes de la UAGRO en el marco de la elaboración de sus investigaciones de tesis sobre el tema

DESCARGA GRATIS:

https://drive.google.com/file/d/1Zn-KqExvsYp7NwXMdzWFautSdQqCUmqj/view?usp=sharing

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http://biblioteca.diputados.gob.mx/janium/bv/cesop/lxii/asal_cuarmad_rdv_viopa.pdf

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