Autonomía de los Organismos Públicos de Derechos Humanos

Autonomía de los Organismos Públicos de Derechos Humanos

En 1991, cuando durante el primer Taller Internacional de Instituciones Nacionales para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos, celebrado en octubre de aquel año en Paris, Francia, se redactaron los lineamientos fundamentales para el funcionamiento de estos organismos, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos tenía apenas un año de existencia.

En aquél entonces, resultaba complicado visualizar un organismo público que no formara parte del gobierno, pero que perteneciera al Estado; que participara de la vida pública, pero que fuera crítico de la actuación de la autoridad; que incidiera en la generación de políticas públicas e instrumentos normativos, pero que fuera el principal aliado de la sociedad civil.

Durante su 48° periodo de sesiones, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas adoptó, mediante la Resolución 48/134,2 estos lineamientos que se conocieron como los Principios de París y que hoy encuadran la estructura y funcionamiento de las Instituciones Nacionales de Derechos Humanos para poder ser consideradas verdaderamente como tales.

Son justamente los Principios de París el estatuto que marca a la autonomía como una característica esencial en la consecución del respeto, promoción, divulgación y observancia de los derechos humanos, cuando en distintos momentos habla de independencia de las Instituciones Nacionales de Derechos Humanos respecto de las instancias de gobierno y al establecer las condiciones materiales, normativas y presupuestales para que, efectivamente, gocen de la autonomía necesaria para el desarrollo de sus funciones.

A partir de esto es que la autonomía se vuelve una piedra angular para la protección y defensa de los derechos humanos para la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, pero también para los organismos públicos en las entidades federativas y desde la asociación que estos han conformado para lograr, por una parte, fortalecimiento individual y, por la otra, visibilidad colectiva.

http://appweb.cndh.org.mx/biblioteca/archivos/pdfs/Autonomia-organismos.pdf

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*