LEY DE PARTIDOS POLITICOS

LEY DE PARTIDOS POLITICOS

La democracia constituye un rasgo característico de los Estados republicanos, en los cuales, los gobernados tienen el derecho de elegir a sus gobernantes e intervenir en la vida política, siendo partícipes en la toma de decisiones respecto de la forma de gobernar. Dicha intervención de la ciudadanía no se realiza en forma directa, como sucedía en los tiempos romanos, en donde se reunían en el coliseo y todos tomaban las decisiones.

En los tiempos modernos, particularmente a partir del siglo XVIII, surgen los antecedentes más remotos de los partidos políticos, los cuales buscaban ser un puente de comunicación e interacción entre la sociedad y quienes detentaban el poder público, para hacerlos partícipes en la toma de decisiones.

En el caso de nuestro país, el artículo 40 de la Constitución Federal establece que es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una república representativa, democrática y federal, renovándose los poderes legislativo y ejecutivo mediante elecciones libres y periódicas. Y en cuanto a los partidos políticos, los define como entidades de interés público, que tienen como fin promover la participación del pueblo en la vida democrática, contribuir a la integración de la representación nacional y como organizaciones de ciudadanos, hacer posible el acceso de éstos al ejercicio del poder público, de acuerdo con los programas, principios e ideas que postulan, mediante el voto directo.

Dicho precepto constitucional, al igual que su Ley Reglamentaria (Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales), establecen la forma de regular en términos generales a los partidos políticos en cuanto a su financiamiento, la organización de las elecciones federales, la creación del organismo encargado de la toma de decisiones y funcionamiento en la materia electoral (Instituto Federal Electoral), al igual que la creación de un órgano judicial encargado de conocer y dirimir las controversias en dicho ámbito (Tribunal Federal Electoral).

Ahora bien, es innegable que si bien en el sistema jurídico mexicano existen las disposiciones normativas que, al menos en teoría, sustentan el régimen democrático, electoral y de partidos en nuestro país, resulta incuestionable que la incipiente democracia que vive nuestro país, aunado a la problemática que se ha generado en las recientes elecciones federales, locales e incluso al interior de los propios partidos políticos, hace necesario no sólo revisar el marco jurídico vigente, sino más aún, tomar la experiencia de otros países y tratar de actualizarlo, a fin de que garantice una efectiva regulación de los partidos políticos y cumplan con los fines que tienen asignados, evitando se conviertan en un instrumento de obtención de beneficios económicos para un grupo de personas, sino que contribuyan al proceso democrático del país y participen de manera real con la sociedad, en la toma de decisiones del gobierno.

En efecto, haciendo una remembranza, durante más de siete décadas existió un partido de Estado (Partido Revolucionario Institucional), del cual emergieron los representantes del poder público mediante “procesos democráticos”, ya que únicamente habían partidos políticos que servían de comparsas para crear la imagen de que en México se cumplía con elecciones libres y se respetaba el voto.

En la última década del siglo XX y particularmente en el presente siglo, los partidos de oposición, en los procesos electorales empezaron a ganar espacios políticos, no sólo a nivel municipal y estatal, sino federal, muestra de ello, son los triunfos del Partido Acción Nacional (PAN) en las elecciones presidenciales de los 2000 y 2006, así como en las elecciones para diputados federales y senadores, en las cuales el PRI, el PAN y el PRD se dividieron el número de representantes, dejando de existir un partido hegemónico.

Lógicamente que han surgido nuevas disputas de todos los partidos políticos por ganar mayores espacios, muchas veces recurriendo a prácticas que atentan contra las disposiciones de la ley de la materia, verbigracia: financiamiento público y privado a los partidos, en cuanto a que se exceden de los montos autorizados o que no se encuentran debidamente sustentados; falta de transparencia y de procesos democráticos al interior de los partidos, en la elección de sus candidatos; utilización de los medios de comunicación en forma inequitativa; conformación de partidos políticos carentes de identidad social, que únicamente tratan de obtener los beneficios económicos que les significa su registro y participación en las elecciones, pero que nada aportan al proceso democrático.

Lo anterior, ha generado una desconfianza total de la población en los partidos políticos, ya que se tiene la visión (no del todo errónea), de que únicamente sirven a unos cuantos, que no velan por los intereses de la ciudadanía que los apoya y que finalmente son quienes los eligen, además de implicar un gasto excesivo que no se justifica.

Debemos reconocer que dichos problemas no son exclusivos de nuestra democracia, ya que países como Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Uruguay y Venezuela, decidieron promulgar leyes de partidos políticos destinadas a regular y vigilar la vida interna de los mismos, en aspectos tan importantes como: financiamiento, elecciones internas, espacios en los medios de comunicación, equidad de género, requisitos para las coaliciones y alianzas, los derechos, obligaciones y prohibiciones de los partidos políticos, causas de disolución, etc., con la finalidad de que el ejercicio de los partidos sea transparente y apegado a derecho.

En consecuencia, los aspectos aquí vertidos acerca de los partidos políticos, motivaron la presente investigación con el objeto de conocer qué son los partidos políticos, cómo surgen, cuál es la función que tienen encomendada, los diversos criterios para clasificarlos, su actual regulación, y, por otro lado, se revisa la situación en otros países latinoamericanos que cuentan con ley de partidos y aspectos importantes que regulan, esperando sean de utilidad para el lector y se forme un criterio, respecto de sí en México debemos contar con una Ley de Partidos Políticos y sí contando con ésta, los partidos políticos puedan ser más responsables de su actuar en el escenario político, pero sobre todo ante los que conformamos el pueblo mexicano.

DESCARGA GRATIS:

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O

http://biblioteca.diputados.gob.mx/janium/bv/cedip/lx/ley_parpol.pdf

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