Opciones de política regulatoria producto del crecimiento de los servicios de contenidos audiovisuales que se prestan a través del Internet

Opciones de política regulatoria producto del crecimiento de los servicios de contenidos audiovisuales que se prestan a través del Internet

La innovación tecnológica, los modelos de distribución digital, la mayor penetración de banda ancha, la mayor asequibilidad de servicios de conectividad y la convergencia de los servicios de telecomunicaciones y radiodifusión, han favorecido la expansión de servicios que ofrecen contenido audiovisual en México y en el mundo.

De acuerdo a información del BIT (Banco de Información de Telecomunicaciones del Instituto Federal de Telecomunicaciones), en el tercer trimestre del 2019, el servicio de banda ancha fija alcanzó una penetración en México de 55 por cada 100 hogares, lo que representa un total de 19.2 millones de accesos, con un crecimiento del 5.8% respecto del tercer trimestre del 2018 y un 44.7% respecto del segundo trimestre del 2013.

Con respecto a los servicios audiovisuales, la televisión de paga o televisión restringida, en adelante TVR, registró una penetración de 58 por cada 100 hogares, con un total de 20.3 millones de accesos y una disminución anual de 4.5%.3 Asimismo, según estimaciones de OVUM, las suscripciones en México a los servicios OTT (no únicamente los que ofrecen contenidos audiovisuales), por las siglas en inglés de Over the Top, registró una penetración de 22 por cada 100 hogares en el segundo trimestre del 2019 con un crecimiento anual de 18.3 %.

El estudio “Oferta y demanda de OTTs de contenidos audiovisuales en México” publicado por el IFT en enero 2020 revela que, en 2019 el 89% de los usuarios de internet consumieron contenido audiovisual como películas, series o eventos en línea; en el 2015 el porcentaje era del 79%, esto representa un crecimiento del 10% en 4 años.

Actualmente existen en México alrededor de 96 plataformas OTT mientras que en el 2013 eran solamente 22.

El modelo OTT de contenido audiovisual más consumido en México, después del mixto, es el que requiere una suscripción seguido del gratuito y posteriormente del transaccional (o video sobre demanda transaccional).

Lo anterior revela un entorno en el que los servicios de contendidos audiovisuales tradicionales, esto es, la TVR, enfrenta una presión competitiva de los nuevos modelos de negocio que brindan contenidos a través de aplicaciones y plataformas sobre internet cuya penetración, a su vez, depende de la penetración de la banda ancha.

Esta tendencia ha generado múltiples beneficios sociales y económicos, particularmente para los usuarios de servicios de contenidos audiovisuales, pues gozan de una mayor diversidad de ofertas, mientras que los proveedores de dichos servicios audiovisuales contribuyen a la generación de ingresos tanto privados como públicos, éstos últimos a través de la recaudación del Estado.

Por su parte, los operadores de redes de cable, que tradicionalmente ofrecieron servicios de TVR y que son una alternativa importante para ofrecer los servicios de banda ancha fija, enfrentan una situación de mercado particular.

Por un lado, son necesarios para que los usuarios de OTT de video, en adelante OTT-v, puedan consumir dichos servicios audiovisuales, es decir, los servicios son complementarios; y, por otro lado, compiten por obtener la atención del usuario, pues el contenido audiovisual del OTT-v es una alternativa de entretenimiento de la TVR y generalmente el usuario no podría consumir los dos a la vez.

En otras palabras, un operador de red tradicional que brinda, por ejemplo, un paquete doble-play con banda ancha fija y TVR, ofrece un paquete de bienes que son tanto complementarios como sustitutos del OTT-v.

Probablemente es por lo anterior que se observa que en México, la TVR incrementó sus ingresos en 9% del 2018 al 2019 a pesar de que el número de accesos de TVR por hogar ha disminuido, es decir, probablemente se deba al crecimiento de los servicios empaquetados con mayores velocidades y/o al aumento generalizado de precios de la TVR que se puede observar en las Gráficas 15 a 19 del Anexo 1.

A mayor abundamiento, es probable que en los paquetes doble o triple play (internet, telefonía fija y TVR) el elemento más atractivo del paquete sea la banda ancha fija, pues además de proveer el internet, permite el acceso a los contenidos OTT-v.

Lo anterior puede inferirse del hecho de que el número de paquetes tanto doble play como triple play con velocidades superiores a los 50 Mbps se ha incrementado sustancialmente en el último año, representan actualmente el 40% de los paquetes doble play8 , y el 32% de la oferta triple play; mientras que en el 2018 representaban únicamente el 9% de éstos paquetes.

Lo anterior revela que ésta generación de servicios audiovisuales a través de internet, la proliferación de nuevas empresas que ofrecen un servicio digital diferenciado y el dinamismo del mercado, propiciado por la innovación tecnológica y la penetración de la banda ancha, impone retos regulatorios en el sector de las telecomunicaciones.

La discusión existe a nivel internacional entre los reguladores, autoridades de competencia, la industria y la academia, quienes se cuestionan si los servicios OTT deben ser regulados, si los OTT-v deben pagar una concesión y/o cumplir con otras obligaciones al igual que hacen los operadores de TVR. Desde el punto de vista académico y del regulador, lo anterior se define en gran parte en función de si los servicios OTT-v y TVR pertenecen a una misma canasta de elección del usuario, es decir, si son productos o servicios sustitutos.

Si bien numerosos estudios concluyen que no se puede aún determinar dicha sustitución, la disponibilidad de la información hace complicado concluir en un sentido o en el otro pues es difícil identificar un efecto sustitución cuando el usuario consume los servicios empaquetados y así se registran los datos.

En general, tanto en México como en otros países, los OTT-v no son regulados explícitamente en su modelo de negocios mientras que los operadores tradicionales de TVR, han sido históricamente regulados en virtud de que las redes de telecomunicaciones presentan características de insumos esenciales.

El propósito original de este estudio era actualizar el impacto de los OTT-v en las redes tradicionales de telecomunicaciones y radiodifusión a fin de determinar la idoneidad del marco regulatorio que aplica a los operadores de redes en el contexto del dinamismo con el que se desarrollan los servicios OTT-v.

Si bien el estudio no realiza un análisis cuantitativo del impacto de los OTT-v en los servicios tradicionales, si considera la evolución de los primeros, revisa las adecuaciones al marco legal de los servicios tradicionales de audio y video vis a vis los OTT-v en distintas jurisdicciones y reflexiona sobre los instrumentos regulatorios que actualmente se implementan en México, a saber, la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión (en adelante, LFTR) y los títulos de concesión de los operadores de red.

De estas reflexiones se desprenden una serie de recomendaciones para revisar el marco regulatorio impuesto a la TVR en México que se pueden resumir en que, eventualmente, cuando los servicios de TVR y OTT-v releven un patrón de sustitución que indique que pertenecen al mismo mercado relevante, sería conveniente dejar de lado la idea una intervención regulatoria en el mercado de servicios audiovisuales a través de internet, pues el dinamismo de ese mercado ha beneficiado a los usuarios a través de una mayor oferta con una mayor diferenciación y diversidad tanto en contenido como en precios.

Asimismo, se considera conveniente reflexionar sobre la carga regulatoria a los operadores de TVR vis a vis la flexibilidad hacia los OTT-v, pues varios de los objetivos encaminados a brindar un servicio de calidad al usuario, se podrían lograr a través de un mecanismo de autorregulación, mientras otros, en efecto, podrían hacerse extensivos a los OTT-v, particularmente aquellos que buscan la protección de las audiencias en cuanto al tipo de contenido y protección de datos personales se refiere.

Ahora bien, dada la creciente ola de concentraciones y alianzas en el mercado de contenidos audiovisuales, tanto horizontales, verticales como de conglomerado, resulta conveniente procurar un registro de todos los oferentes de contenido audiovisual que alcance la esfera de grupo de interés económico, para darle seguimiento a la evolución del mercado, particularmente cuando la cadena de valor se hace extensiva a las redes.

En las siguientes líneas se definen los distintos servicios audiovisuales que se analizan en este estudio, se describe su evolución de los últimos años, la dinámica de crecimiento de los OTT-v que considera su estrategia de diferenciación, de alianzas y empaquetamientos que finalmente generan el valor de sus marcas, así como el contexto regulatorio de ambas modalidades de prestación de servicios audiovisuales (TVR y OTT-v).

Se concluye con algunas recomendaciones en el ámbito regulatorio que toman en cuenta el dinamismo del mercado de los servicios audiovisuales y el contexto regulatorio internacional.

DESCARGAR:

http://centrodeestudios.ift.org.mx/documentos/publicaciones/2020/sem_Estudio_OTT_TVR_JM.pdf

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