ALCANCES DE LA REFORMA CONSTITUCIONAL RESPECTO DEL DERECHO DE ACCESO A LA INFORMACIÓN EN SINDICATOS

ALCANCES DE LA REFORMA CONSTITUCIONAL RESPECTO DEL DERECHO DE ACCESO A LA INFORMACIÓN EN SINDICATOS

La razón y en consecuencia el razonamiento son o se supone que sean exclusivos de los seres humanos y de ahí la evolución de la humanidad misma.

La filosofía desde todos los tiempos ha estudiado las incógnitas del pensamiento humano y la sociología las del actuar social que busca encontrar el comportamiento de los núcleos sociales, sus causas y formas, a través de tiempos y circunstancias como diría Ortega y Gasset. ¿Habrá qué ahondar más para entender el dinamismo, la evolución, los cambios y las transformaciones en las relaciones sociales, cualesquiera que sean? Los sindicatos son colectividades que se generaron por la necesidad de enfrentar desigualdad y desniveles en las relaciones de trabajo y entre la clase trabajadora y la patronal (léase empresarial y antes capitalismo).

El sindicalismo es una respuesta social a los trastornos económicos que combinados con factores políticos y culturales y ahora también ambientales, producen formas distintas en las condiciones de vida y en el estatus de los seres humanos.

Si bien los sindicatos, que constituyen familias vinculadas por intereses vitales, no encadenados por genética ni sangre, sí han logrado crear una especie de ADN social que los identifica; al menos es lo que la historia nos ha enseñado.

El sindicalismo puede identificarse por su forma de organización, por su funcionamiento, por la ideología de sus integrantes o la mayoría de ellos y como cualquier célula viva es susceptible de cambios y toda clase de vicisitudes sin dejar ajena esa fantasía humana de tener y tener; acopiar, acumular y ejercer poder económico, político, social y a veces sentirse fuerza moral bien intencionada, fiel a sus genes de solidaridad.

Este es y debe ser el motivo común, el que mueva a estas coaliciones, pero la forma y la razón original se han desencaminado en múltiples ocasiones.

La desorientación ha ocurrido por fenómenos de diversas índoles pero, a pesar de todo, las luchas anti sindicales dirigidas desde las fuerzas políticas, o por los intereses económicos tantas veces monopolizados, o por falsos ideales con pretensión de abrazar el poder en toda la extensión de la palabra, el sentimiento de solidaridad persiste.

Finalmente, ese despiste o irregularidad debe corregirse y, por supuesto, prevenirlo tiene óptimos resultados correspondiendo a la ley reencaminar las finalidades.

La creación y funcionamiento de los sindicatos es una expresión de libertad de asociación, es libertad y derecho de trabajo, también representa el derecho a expresarse y a defenderse, pero lo más sintomático es lo correlativo a la defensa del trabajo y de los derechos que emanan de éste que, en concreto, constituye el derecho a ganarse el pan, de ganarse los medios para vivir con dignidad y para superarse, lo que incluye a la familia.

El sindicato, como tal, es libre y autónomo, no hay otra forma de concebirlo para el cumplimiento de sus objetivos.

Pero debe precisarse que la libertad y la autonomía no son sinónimos de libertinaje y abuso; en el seno de una sociedad que se rige con normas jurídicas y morales, la autonomía es símbolo de respeto y la libertad, es eso justamente: libertad, un modo de vida exento de presiones.

Ante estas reflexiones, el sindicato, para tener personalidad jurídica, para ser persona moral, debe ajustarse a condicionamientos legales que sin interrumpir sus derechos le permitan actuar con validez y legitimidad.

Las leyes fijan tales parámetros y la actualización de esta segunda edición lleva el propósito de contemplarlo.

Veamos: en nuestro orden constitucional, para iniciar por jerarquías normativas, en 2014 se reforma el artículo 6o para incluir como sujetos obligados a informar y rendir cuentas a los sindicatos que reciban y ejerzan recursos públicos o realicen actos de autoridad, de donde emana la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública (LGTAIP) de 2015 que regula las obligaciones de varios nuevos sujetos, entre ellos las universidades autónomas, los fideicomisos, los partidos políticos y los sindicatos, sobre lo cual, Alfredo Sánchez Castañeda, autor de este libro, hace un acucioso análisis.

Ahora, en este mismo año 2019, la Ley Federal del Trabajo (LFT) recibe otras reformas sobre la organización y funcionamiento de los sindicatos y se establecen disposiciones con ajustes conforme al dinamismo socio político, como ocurrió con las reformas de 2012 y 2019, principalmente en lo que concierne a sindicatos, con los artículos agregados 357 bis; 364 bis y 365 bis, en que se alude a la transparencia y expresamente a la LGTAIP, con la mención específica del artículo 78 de esta última, en lo que nos permite considerar que hay, salvo práctica posterior, una armonización entre las dos leyes, la LGTAIP y la LFT; no así con la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, que acusan un conflicto respecto a la publicidad de la afiliación sindical en las dos leyes y la consideración de la reserva como dato sensible, que es tema distinto.

Dejo al autor su derecho a plantear los cambios normativos con las opiniones que su basta cultura jurídica nos ilustrará, no sin antes considerar personalmente que la transparencia y la autonomía sindical juegan peligrosamente para mantener el equilibrio jurídico.

https://home.inai.org.mx/wp-content/documentos/Publicaciones/Documentos/AlcancesSindicatos_digital.pdf

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