La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW)

La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW)

Los derechos humanos de la mujer y de la niña son parte inalienable, integrante e indivisible de los derechos humanos universales.

La plena participación, en condiciones de igualdad, de la mujer en la vida política, civil, económica, social y cultural en los planos nacional, regional e internacional, y la erradicación de todas las formas de discriminación basadas en el sexo, son objetivos prioritarios de la comunidad internacional.

Las mujeres constituyen una comunidad de género que ha sido, por sí misma, causa de exclusión, por lo que se justi­ca la necesidad de una protección especial en el ámbito internacional. La lucha de las mujeres por lograr el reconocimiento de la igualdad de sus derechos con los varones ha recorrido un largo camino.

Desde mediados del siglo XIX empezaron a formarse organizaciones de mujeres que pugnaron por el reconocimiento de sus derechos políticos, económicos y sociales. En el siglo XX buscaron que sus derechos se analizaran en la Sociedad de Naciones; se proyectó un estudio integral en tres áreas del Derecho: público, privado y penal.

En la Unión Panamericana (hoy, OEA) se aprobó en 1923 una resolución en la cual se recomendó la eliminación de la desigualdad en razón de sexo, y en el mismo año se aprobó la creación de la Comisión Interamericana de Mujeres.

En la Carta de las Naciones Unidas encontramos el reconocimiento y consagración en el ámbito internacional de los derechos de la mujer. Tanto en el Preámbulo como en el artículo primero de la Carta se establece como principio rector de la organización la protección de los derechos humanos y la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Los derechos de la mujer son derechos fundamentales.

Por tanto, se debe garantizar la participación de la mujer en un plano de igualdad en todos los aspectos de la vida política, civil, económica, social y cultural. La eliminación de todas las formas de discriminación por razones de sexo es fundamental para lograr el goce y disfrute de los derechos de las mujeres.

Si bien es cierto que los documentos fundamentales de protección de los derechos humanos del sistema de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de Derechos Humanos y los dos Pactos Internacionales de Derechos Humanos proclaman la igualdad de hombres y mujeres, son instrumentos que no están pensados con base en las necesidades de las mujeres.

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http://appweb.cndh.org.mx/biblioteca/archivos/pdfs/fas_CSUPDH6-1aReimpr.pdf

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