APROXIMACIONES EMPÍRICAS AL ESTUDIO DE LA INSEGURIDAD

APROXIMACIONES EMPÍRICAS AL ESTUDIO DE LA INSEGURIDAD

¿Por qué razón impulsar la idea de un libro más sobre la inseguridad? Esa fue la pregunta que gravitó entre los coordinadores durante la fase de planeación que antecedió al presente volumen; la respuesta, sin embargo, fue la que le dio impulso: porque pensamos en un volumen que diera una idea de quiénes, y cómo se están aproximando al problema de la seguridad en México.

En este sentido, el texto que el lector tiene en sus manos se distingue de otros sobre el mismo tema por tres razones fundamentales: la primera, porque reúne a la mayoría de entre quienes han hecho del estudio de la inseguridad relacionada con el delito una de sus líneas principales de investigación. La segunda, porque nos planteamos como una exigencia convocar en especial a investigadores que han realizado aproximaciones empíricas al problema, es decir, a quienes se han ocupado de producir sus propios datos y de interpretarlos desde distintas perspectivas. La tercera porque nos dimos a la tarea de evitar el centralismo que, con frecuencia, caracteriza a este tipo de documentos; esta última tarea la cumplimos en dos sentidos: convocando investigadores de distintas regiones del país y no sólo de la ciudad de México, y porque incluimos también junto a los nombres de investigadores consolidados, los de quienes se inician en el tema, algunos de ellos estudiantes de posgrado que han decidido abordar con gran seriedad el análisis de la inseguridad. Estas tres razones entrelazadas constituyen el hilo conductor del presente libro.

Por otro lado, cabe comentar también que hay una cuestión de fondo que subyace a la intención de esta publicación. Una tarde recibí en casa a la joven investigadora María del Carmen Hernández, estudiante del doctorado en Essex, quien en ese momento escribía su tesis sobre democracia y seguridad nacional y realizaba una breve estancia en México para compilar datos para su trabajo. Recuerdo claramente que entre las cuestiones que le llamaban la atención estaba la dispersión e incomunicación que puede percibirse entre los académicos mexicanos que estudian el problema de la seguridad. –¡No sólo eso! –le respondí– sino la notoria desconexión que implica una actitud de gran reserva para reconocer los logros de los colegas connacionales, para compartir métodos y bases de datos, para construir conjuntamente una perspectiva en torno a un tema que, evidentemente, se ha posicionado como privilegiado en el país en las últimas dos décadas. Esa charla sugirió la idea de convocar a los colegas, de pedirles que compartieran sus visiones, sus metodologías, sus hallazgos. Como era esperable no todos los convocados respondieron, pero para mi sorpresa, las razones para no hacerlo se centraron mucho más en la carga de trabajo y otras razones de coyuntura que no les permitieron cumplir a tiempo con la entrega de sus manuscritos, que en una intención explícita de no participar.

Quienes sí lo hicieron conforman a su vez dos grupos: el primero es el de los jóvenes que han hecho del tema un proyecto de investigación para laurearse en licenciaturas y posgrados. A este grupo pertenecen José Luis Arce, egresado del posgrado en política criminal de la FES  Acatlán, quien entrega un reporte sobre su propia experiencia al frente de la Subdirección de Vinculación Ciudadana del Municipio de Naucalpan de Juárez, estado de México, donde pudo poner en marcha, con excelentes resultados, políticas centradas en el paradigma de la seguridad ciudadana. También colabora la joven Mariana Becerra, hoy inscrita en el doctorado en psicología de la UNAM, quien ha venido estudiando el fenómeno de la percepción de la inseguridad desde la licenciatura, de la que se graduó con honores con un trabajo de investigación que giró justo en torno a este tema. Gustavo Galicia Araujo es alumno de la maestría en criminología del Instituto Nacional de Ciencias Penales, y colabora en este texto con un interesante trabajo realizado en una localidad de la delegación Tlalpan, bajo la dirección académica de Sergio Zermeño. Finalmente, Ricardo Rodríguez Luna, recientemente doctorado en sistemas penales en la Universidad de Barcelona, donde ha desarrollado un trabajo en torno a la participación ciudadana en materia de seguridad pública, del que nos ha hecho llegar una interesante versión para este libro.

DESCARGA GRATIS:

http://biblioteca.diputados.gob.mx/janium/bv/ce/scpd/LX/aprox_emp_estudi.pdf

https://drive.google.com/file/d/1w3NA-1ui5lEZgpWLDS86hCDIfZQNHjuv/view?usp=sharing

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*