TEXTOS FUNDAMENTALES DEL CONSTITUCIONALISMO MEXICANO

TEXTOS FUNDAMENTALES DEL CONSTITUCIONALISMO MEXICANO

La construcción del Estado mexicano no deriva de un solo acto fundacional, ni ha estado exenta de contradicciones y obstáculos. Desde la lucha por la independencia, los caudillos del movimiento insurgente mostraron interés por dar a los mexicanos una Constitución propia que regida bajo los principios que emanan de la soberanía popular reflejara los acuerdos provenientes de los diferentes proyectos políticos y de las disputas entre los diversos grupos que surgieron a partir de la independencia.

De esa manera, lo mismo encontramos estatutos monárquicos que modelos republicanos, centralistas y federalistas. Sin embargo, la historia del constitucionalismo mexicano demuestra la lucha de un pueblo por defender sus derechos fundamentales: desde los libertarios hasta los laborales, es decir, desde el Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana y los

Sentimientos de la Nación, donde se encuentran sus lineamientos originales, hasta la Constitución de 1917.

Toda Constitución establece el tipo de gobierno, los derechos de sus ciudadanos, sus obligaciones y las bases económicas y sociales sobre las que se sustentan como actas fundamentales. Por ello, la historia del devenir constituyente es la historia del cambio social y político de una nación.

Hoy, a 200 años de la promulgación de la primera Constitución mexicana: el Decreto Constitucional,  firmado en Apatzingán, y al aproximarnos al centenario de la de 1917, las respuestas a estos planteamientos nos resultan obvias, pero llegar a ellas significó el enfrentamiento entre múltiples y diversas posturas ideológicas.

Los mexicanos hemos dado grandes pasos en la consolidación del Estado. En este volumen se reproducen facsimilarmente sólo aquellos ordenamientos que guardan una relación directa y que son antecedente inmediato de nuestra actual forma de gobierno: una república representativa, democrática y federal.

Ellos son: los Sentimientos de la Nación, que sin ser propiamente una Constitución, decretó la total independencia de España y de toda otra nación, gobierno o monarquía; este documento lo consideramos nuestro punto de partida o ley fundacional. Inmediatamente el volumen presenta el

Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana de 1814, conocido como la Constitución de Apatzingán, primera en establecer un régimen republicano para nuestro país, además de ratificar la independencia nacional. Enseguida, el volumen se ocupa del Acta Constitutiva de la Federación  —que inicialmente delineó nuestra nación como un Estado Federal— y de la Carta de 1824, que consolidó a México dentro del régimen federalista. Así también, de la de 1857 que, conservando el mismo régimen, entre otros aciertos, decretó la separación Iglesia-Estado. Finalmente, de la Carta de Querétaro, sancionada el 31 de enero y decretada el 5 de febrero de 1917, que promovió un gobierno representativo, democrático y federal, y reconoció —como la primera Constitución social del mundo—, además de la propiedad comunal, los derechos laborales de la sociedad.

La consolidación de esta última Constitución que ha logrado proteger los intereses de los diferentes grupos sociales que confluyen en la nación, no ha sido empresa fácil, nunca obra de un día ni labor de una sola persona. En la historia de la construcción nacional, identificamos personajes que, a pesar de las diferencias ideológicas que mantuvieron entre sí y de que algunos de ellos pertenecieron a grupos distintos —incluso contrarios—, nuestra legislación actual recogió los ideales que cada uno defendió. Hoy podemos decir que gracias a su obra el Estado mexicano se mantiene libre e independiente, con predominio sobre cualquier otra institución o corporación religiosa y es respetuoso de la propiedad privada, pero asienta asimismo que la propiedad de la tierra, el agua y el petróleo, corresponde originalmente a la nación, sin menoscabo de reconocer las garantías individuales.

El recorrido por nuestra historia constitucional nos obliga a ser fieles a nuestras convicciones y a expresar una opinión propia sin temor a celebrar los grandes hechos ni a los grandes hombres que nos sirven de ejemplo y que nos han dado libertad. Así pues, tomando en consideración el Acuerdo del 6 de febrero de 2013, por el cual los tres Poderes de la Unión concurren para la Conmemoración del Centenario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917 y, en ocasión de que el próximo 24 de octubre de 2014, habrá de celebrarse el segundo centenario de la promulgación en Apatzingán del Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana, la Junta de Coordinación Política de la LXII Legislatura de la H. Cámara de Diputados, ofrece al pueblo de México esta recopilación facsimilar de los documentos originales en donde se aprecian nuestros genuinos textos constitucionales como una reiteración de la voluntad nacional para alcanzar los mismos supremos valores cívicos de la independencia, de la libertad y de la democracia a los que aspiraron los constituyentes de 1813, 1814, 1824, 1857 y 1917.

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http://biblioteca.diputados.gob.mx/janium/bv/md/LXII/Txtsfundamentales.pdf

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