TRANSPARENCIA FOCALIZADA

TRANSPARENCIA FOCALIZADA

INTRODUCCIÓN

Hace poco más de una década, el 25 de mayo de 2001, se publicaba en algunos diarios la “Declaración de Oaxaca” que enmarcaba la discusión relativa a la necesidad de la transparencia gubernamental y el acceso a la información pública a través de un decálogo que se convirtió en el piso mínimo y el referente básico para la posible aprobación de una Ley de Transparencia. Si bien es cierto que a diez años de distancia no se ha alcanzado la meta, también lo es que hoy en día ya no se discute si la información que el gobierno produce y resguarda es pública o privada; ahora se discute cuándo y cómo debe hacerse pública.

Igualmente es palpable un crecimiento sostenido de solicitudes de acceso a información pública, que han pasado de 24,097 en 2003 (cifra acumulada entre junio y diciembre de ese año) a 122,138 en 2010; así como se puede constatar que hoy el solicitante busca con más frecuencia información puntual. Estas evidencias llevan a replantearnos la política pública de transparencia con el fin de acercarla a las nuevas exigencias. Como afirma John Dewey, las políticas públicas son “hipótesis de trabajo, no programas a seguir y ejecutar rígidamente.

Las políticas serán experimentales en el sentido en que deberán ser objeto de observación constante y experta para conocer las consecuencias que ocasionan cuando se ponen en marcha” Bajo esa orientación pragmática que invita a un constante trabajo de evaluación, corrección y perfeccionamiento de las políticas públicas, una “ingeniería social de paso a paso” como la denomina Karl Popper , en Transparencia focalizada, ejercicio del derecho a la información pública en México se reúne un grupo de distinguidos especialistas con el fin de discutir un tema actual y urgente para el ejercicio del derecho al acceso a la información pública: las políticas de transparencia focalizada.

Ante la imposibilidad de hacer un recorrido exhaustivo, pero con la esperanza de ofrecer una primera herramienta que sirva de detonador para futuros trabajos en la materia, nos hemos centrado en algunos de los ámbitos que consideramos más relevantes en la configuración de una nueva agenda de políticas de transparencia que permitan ir más allá de la mera apertura de la información gubernamental en la que nos encontramos hoy en día. Transparencia focalizada ¿por qué? ¿para qué? Como su nombre lo indica, el interés de las políticas de transparencia focalizada estriba en su capacidad para generar información por áreas o rubros específicos.

Su principal objetivo es producir información que si bien puede servir a enriquecer el debate público, sobre todo está destinada a beneficiar las tomas de decisión que día a día deben efectuar los individuos, tanto en su condición de ciudadanos y servidores públicos como en su calidad de consumidores de bienes y servicios.

Es importante subrayar que un requisito deseable y necesario para cumplir el propósito de la transparencia focalizada es el de someter la información generada a parámetros estandarizables. Sólo satisfecha esta condición se puede producir información susceptible de ser cuantificada, analizada y comparada; la información individual sólo será traducible en conocimiento si se le recaba y se le reúne bajo categorías (generales).

Que la información deje de ser una simple acumulación de datos –difícilmente descifrables– y que se le transforme en conocimiento son las dos condiciones indispensables que deben ser reunidas para que ella pueda ser un instrumento realmente útil y de interés para un público amplio. Con estos parámetros de generación de información, que a su vez posibilita la producción de mayor conocimiento, se gana legitimidad democrática cuando se trata de evaluar la acción de las autoridades administrativas; también los ciudadanos, en su papel de consumidores de servicios -públicos y privados- pueden optimizar la calidad de sus decisiones y, por ende, reducir riesgos y costos, y conseguir soluciones más acertadas ante problemas específicos.

Además, gracias al desarrollo de soportes electrónicos, interactivos, como la Internet, las políticas de transparencia focalizada abren la posibilidad de crear una dinámica virtuosa en la que la generación de información pública incida y haga más eficiente la relación (de ida y vuelta) entre el sector público y el privado. Bajo estas premisas, las políticas de transparencia focalizada deben facilitar la rendición de cuentas, así como favorecer la deliberación pública y auspiciar un debate político menos confuso e ideologizado, dado que sus objetivos se encaminan a la resolución de problemas concretos.

No podemos ignorar que el tema que nos ocupa aquí es reciente, aún en proceso de desarrollo y, por su naturaleza, también es complejo. Es fácil entender por qué: quien incursione en el estudio y el diseño de políticas de transparencia focalizada no sólo deberá tomar en cuenta los requisitos administrativos y normativos generales, muchos de ellos relativamente nuevos, también tendrá que considerar cada ámbito particular y deberá adoptar un acercamiento preciso, según el tipo de información que se pretenda generar.

Un primer ejercicio para responder a este desafío nos lo ofrece el estudio de Leonardo Curzio quien efectúa el cruce, a primera vista difícil de realizar pero inevitable en democracia, entre las políticas de transparencia y las políticas de seguridad nacional.

 Todo ello en un contexto de fuerte transformación del marco conceptual en el que –como indica el autor– la seguridad nacional ya no se reduce a sus funciones clásicas, como lo son las fuerzas armadas y el orden público, sino que se le considera ahora desde un marco de corte democrático más amplio, que bien puede llevar a incluir, bajo este concepto más extenso, áreas tan diversas como la económica, la social o la política. Este cambio conceptual tiene lugar en un nuevo contexto internacional en el cual las políticas de seguridad nacional se han endurecido bajo la justificación de la lucha contra el terrorismo y, podemos agregar, de la lucha contra el narcotráfico.

A la luz de esta transformaciones empíricas y conceptuales, Leonardo Curzio analiza y discute “la tensión entre valores” o, si se prefiere, el difícil pero necesario equilibrio entre las restricciones necesarias para asegurar la eficacia y la reducción de amenazas que debe caracterizar la acción protectora del Estado en materia de seguridad nacional y el cumplimiento con esas condiciones inherentes a un Estado democrático como lo son el respeto del principio de máxima publicidad y la obligación de rendición de cuentas.

El estudio realizado por la empresa Investigación y Desarrollo, Indexa de México, S.C. a cargo de Alfonso Hernández Valdez se ocupa de la evaluación del derecho a la información en materia de seguridad pública a través de su impacto y de sus efectos; considera que la información sirve tanto para disminuir la corrupción, como para conocer y entender mejor, incluso en el ámbito de la seguridad pública, la acción del gobierno.

Enfatiza que antes que debilitar las políticas de seguridad, la información y las políticas de transparencia sirven para delinear con claridad la información en una materia que por su naturaleza debe ser pública. Más aún, las políticas de transparencia permiten producir información socialmente relevante y, gracias al arsenal relativamente reciente de normas en la materia, se han generado estadísticas que nutren un debate público más informado y actualizado.

A fin de cuentas, el contar con más información y mayor conocimiento no puede sino incidir favorablemente en el fortalecimiento de las políticas públicas en materia de seguridad y en proporcionar un mayor sustento a la gobernabilidad democrática.

https://home.inai.org.mx/wp-content/documentos/Publicaciones/Documentos/LibroTransparenciaFocalizada.pdf

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