ANTONIO DÍAZ SOTO Y GAMA, ABOGADO DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA

ANTONIO DÍAZ SOTO Y GAMA, ABOGADO DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA

Fueron diversos los problemas sociales que dieron origen al movimiento armado al cual se le conoce como Revolución mexicana, desarrollado en las dos primeras décadas del siglo XX.

Un factor determinante en esta conflagración fue la injusta distribución de la tierra propiciada durante el Porfiriato, cuyo combate tendría entre sus principales líderes a Emiliano Zapata, quien desde 1914 contó con la asesoría de Antonio Díaz Soto y Gama, un abogado originario de San Luis Potosí que se hallaba inconforme por los atropellos que padecían los campesinos en el régimen de Porfirio Díaz.

Este libro es una investigación de originalidad, pues si bien es cierto que el tema de la Revolución mexicana ha sido abordado en lo referente a sus consecuencias en el sistema jurídico, hace falta analizar el desenvolvimiento y las aportaciones de los abogados que militaron en la oposición al statu quo.

Por dicha razón la biografía de Antonio Díaz Soto y Gama es relevante, ya que no se adhirió al maderismo ni al constitucionalismo, sino a una de las vertientes más radicales de la Revolución, cuya raíz netamente popular provocaba el repudio de las clases alta y media.

A ésta última pertenecía el abogado potosino, y pese a ello desafió los prejuicios de su estamento social. Así pues, es relevante recordar algunos antecedentes familiares de este personaje para entender su ideología y forma de actuación en la política.

El padre de don Antonio fue el abogado Conrado Díaz Soto, quien gozaba del respeto de sus coterráneos por su honradez y sus antecedentes académicos, ya que realizó sus estudios jurídicos en San Ildefonso, en la capital del país, durante la etapa en que Sebastián Lerdo de Tejada dirigió ese centro educativo.

La señora Concepción Gama Cruz, madre del futuro líder zapatista, pertenecía a la familia del geógrafo Valentín Gama. Fue precisamente doña Concepción la que inculcó a su hijo el respeto por los principios católicos y la veneración hacia los valores patrios.

Díaz Soto y Gama no era un abogado convencional, sus ideales anarquistas lo hacían diferente al común de los profesionales del derecho de su tiempo y de la región geográfica donde nació e inició su actividad política.

Cierto es que en San Luis Potosí, cuna del constituyente Ponciano Arriaga, había una enorme simpatía por los principios de vanguardia, es decir, los liberales consagrados en la Constitución de 1857, pero el matiz libertario del anarquismo colocaba a don Antonio en un grupo de intelectuales contestatarios que padecieron inmisericordes persecuciones y castigos por ser los verdaderos revolucionarios que originaron el derrocamiento del régimen porfirista.

El título de este libro busca hacer justicia a la trayectoria de Antonio Díaz Soto y Gama, ya que desde sus primeras incursiones en la política defendió las banderas que enarbolaría la Revolución mexicana, por lo que ha sido considerado como uno de sus precursores ideológicos, junto con Ricardo Flores Magón, Camilo Arriaga, Librado Rivera y Juan Sarabia.

También se le debe considerar abogado de la Revolución porque la vasta producción literaria de don Antonio, en forma de discursos, artículos periodísticos y libros, fue un permanente esfuerzo de divulgación de los derechos sociales que se consagraron en la Constitución de 1917, producto del movimiento armado.

Además, las actividades de este abogado como legislador y líder de partido político tuvieron como finalidad la inclusión en la legislación mexicana de los derechos de los campesinos.

La presente investigación tiene como uno de sus principales objetivos dar difusión a las ideas y a la labor política de Antonio Díaz Soto y Gama, para que las nuevas generaciones cuenten con elementos de análisis que los ayuden a observar los sucesos históricos del siglo XX, sobre todo en el campo político y jurídico.

Entre los atributos positivos de este libro está la recopilación de discursos relevantes del personaje biografiado, lo que tiene justificación porque las cualidades de este orador fueron un factor determinante para que se le eligiera como representante de la delegación zapatista que acudió a la Convención de Aguascalientes, de lo cual dejó un puntual testimonio el revolucionario Gildardo Magaña, quien reveló que el general Felipe Ángeles le recomendó a Zapata la inclusión de Díaz Soto y Gama en dicha delegación para que se fortaleciera en la tribuna la defensa de las ideas agraristas, pues en ese foro era escasa en número la presencia de los villistas y no podían contener la capacidad argumentativa de los carrancistas, cuyo principal interés era el tema político, más que la reforma social.

Este libro forma parte del conjunto de estudios que he venido desarrollando en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, desde hace más de una década, sobre las aportaciones del gremio jurídico a la consolidación del Estado mexicano.

Así, este texto tiene como objetivo central conocer y difundir las ideas de un profesional de las leyes que influyó en el campo político de la primera mitad del siglo XX, como legislador y participante destacado en movimientos sociales contra el autoritarismo del sistema de poder en México. Además, el libro es un reconocimiento a un profesor sobresaliente de la Facultad de Derecho de la UNAM, quien fuera catedrático de la materia de Derecho agrario.

En el presente trabajo se pone especial énfasis en las publicaciones periodísticas realizadas por Díaz Soto y Gama porque, como he dicho, a través de ellas hizo reflexiones sobre aspectos jurídicos e históricos de los problemas agrarios de nuestro país, que forman parte de las fuentes reales del derecho social, rama del derecho que se consolidó tras la promulgación de la Constitución mexicana de 1917, considerada la primera político-social del mundo.

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https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/13/6033/7.pdf

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