DESARROLLO SUSTENTABLE. APLICACIONES E INDICADORES

DESARROLLO SUSTENTABLE. APLICACIONES E INDICADORES

La economía ecológica difiere de la ecología convencional por la importancia que confiere al hombre como especie y por el acento que pone sobre la importancia mutua de la evolución cultural y biológica. La evolución es el proceso de cambio en los sistemas complejos mediante la selección de rasgos transmisibles.

En el proceso de aparición y diferenciación de esta nueva economía, se hace necesaria una revisión de las principales ideas del pensamiento económico en que se sustenta la destrucción ambiental. Podemos señalar que para los mercantilistas y los clásicos como A. Smith la función principal del bien natural es lograr una mayor rentabilidad, en cambio para los neoclásicos el recurso natural funciona como una externalidad. Para otros autores como David Ricardo, los bienes naturales son fuente inagotable, mientras que para el caso de Malthus los recursos tienen potencial ilimitado o bien, limitado.

Bajo el modelo neoliberal los recursos representan un capital natural que permite un mayor desarrollo; al respecto Lenin y Trotsky plantean que los recursos son la base para la eliminación de la explotación y la construcción del socialismo. También existen corrientes menos destructoras del medio ambiente, como la de los fisiócratas que consideran a la naturaleza como la base de la economía y de la producción de la riqueza material, mientras que para Marx los recursos naturales constituyen una condición indispensable que se debe cuidar. Adicionalmente encontramos posiciones que indican que se requiere un cambio en el concepto mismo de los recursos, en su uso, aprovechamiento y el manejo que ha tenido la naturaleza, es decir, hablamos de la economía ecológica, donde sobresalen autores como Costanza, Daly, Martínez Alier. Esta última trata de resolver no sólo los problemas ambientales, sino específicamente los económicos.

El crecimiento económico basado en modelos mercantilistas agravan el uso, manejo y aprovechamiento de los recursos naturales y ocasiona pérdidas cuantiosas ocultas en prácticas comerciales sustentadas en el engaño y en la dependencia hacia el consumo, que acaban tanto con la solidaridad como con la convivencia humana. La sustentabilidad aparece como una alternativa frente a la economía depredadora; sin embargo, ésta es sólo una condición para aproximarnos a una economía ecológica.

La sustentabilidad entendida como el mejoramiento de las condiciones y relaciones naturales en que se reproduce la humanidad, se convierte en un enemigo en el marco del sistema presente y aun en los precedentes, aunque en éstos con grados menores de impacto ambiental, ya que ninguna sociedad había alcanzado el nivel de mundialización como el que ha logrado el capitalismo, basado en la expansión, profundización y desarrollo del mercado mundial, pero el progreso ha significado cada vez más deterioro ambiental.

¿Es posible progresar sin destruir los recursos naturales? Si sabemos que el sistema económico actual es fuente de la destrucción natural, por tanto ¿cómo sería factible transformar las condiciones naturales, sin modificar el sistema? (Fetscher, 1993). Esto conlleva a que la modificación del sistema presente hacia un sistema ecológico, requiere de una nueva relación con las condiciones naturales. La principal condición natural del hombre es su reproducción social, por tanto, en sus condiciones naturales hay factores sociales que están presentes. En este contexto la función del Estado es de vital trascendencia como coadyuvante a la sustentabilidad social (Marx, 1973).

La economía ecológica, como síntesis entre los procesos reversibles e irreversibles presentes en la naturaleza y la acción humana tendiente a arrancarle a la tierra sus frutos, significa no una disolución de la sociedad en aras de mantener los procesos naturales, menos aún de sostener la economía social bajo acciones ficticias que la hagan más aceptable por los procesos de desarrollo natural, que parecen alejarse cada vez más de las complicaciones inherentes a la producción social combinada.

La economía ecológica busca reducir los conflictos que se dan entre el comportamiento económico y la lógica de la recuperación de las condiciones naturales, lógica rota por el hecho de que se tardarían miles de años en reponerse dichas condiciones y entonces no sería posible la vida en el planeta. En lugar de estos conflictos, se pretenden coincidencias que signifiquen beneficios compartidos por ambos aspectos, lo cual implica empatar los tiempos de recuperación que son necesarios para que la vida natural y humana puedan continuar con su intercambio de materias, sin poner en riesgo a alguna de las partes señaladas.

La economía ecológica, que tampoco es economía ambiental, dispone de los medios para aumentar la producción natural en forma tal, que permita y ayude a una adecuada recuperación social, a veces con una economía gigantesca de medios, sobre todo de trabajo, pero en ocasiones exigiendo un descomunal trabajo, que en este caso, es necesario realizar como medida que pueda aplicarse para la regeneración y mejoramiento de los ecosistemas.

Uno de los supuestos de la economía ecológica resulta de una crítica a la economía ambiental, en tanto no cambie la base, sentido y formas importantes que no dejan de ser puramente secundarias. En este aspecto, podemos decir que la llamada economía ambiental se limita a expresar la incompatibilidad que la caracteriza en su relación con el tipo de manejo que se hace con la naturaleza, y con lo que implicaría un manejo apropiado de la misma.

En suma, la economía ecológica no debe entenderse como una prolongación que corrige los defectos del sistema vigente, sino su radical transformación, atendiendo a una modificación de su comportamiento esencial, condiciones y resultados del proceso de generación de los bienes y servicios que reclama la comunidad y que deben hacerse con la mayor eficiencia posible, dentro de los límites del problema que heredaremos de las generaciones pasadas (Marx, 1973: 10).

En segundo lugar, habrá que considerar que el concepto elemental con que se construye una teoría económica, de acuerdo con Smith, el valor puede ser considerado como modificado, dado que al trabajo socialmente necesario, le incorporaremos el trabajo ecológicamente necesario, en condiciones altas y bajas. El tiempo de trabajo social a medio, sigue rigiendo como norma para fijar los tiempos básicos para la producción; en este caso, para la reproducción de las condiciones que están detrás de la producción de un artículo.

En este aspecto, la internalización del coste está dado no en la fijación del precio de los factores, en la distribución, sino como un determinante del proceso de trabajo y de producción, del proceso de valorización. En este caso, no se trata de que la naturaleza genere valor (Marx, 1973: sino que se incremente o disminuya por ser mayor el deterioro o el coste ecológico, o menor. Esto sería la internacionalización del coste, considerando el trabajo como único creador, sólo que adicionado el trabajo necesario para la reposición del bien natural que concurre directa o indirectamente en la reproducción de un bien determinado

Destacar la economía de los valores de uso, cuando no son soportes de los valores de cambio; por tanto, junto a la economía mercantil hay que considerar la economía de valores de uso, no sólo como un resabio del pasado, aún presente, sino como un elemento que conforma la economía del futuro, que es una economía ecológica.

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