Multiculturalismo y derechos humanos. El caso mexicano

Multiculturalismo y derechos humanos. El caso mexicano

En el presente libro, Multiculturalismo y derechos indígenas. El caso mexicano, la totalidad de los trabajos que lo integran adopta como punto de partida la naturaleza multicultural, frecuentemente multiétnica, de la inmensa mayoría de las sociedades modernas y la secuela y horizonte de conflictos —en distintos ámbitos y de diversa naturaleza e intensidad— que las han aquejado y que habrán de seguir perturbándolas, en el corto y mediano plazos.

En este inicio de siglo, los conflictos vinculados al reconocimiento de identidades diferenciadas han propiciado un proceso teórico y práctico de inusual riqueza y densidad.

Conviene poner el énfasis en la multiplicidad de retos que las reivindicaciones de la diferencia cultural, étnica, lingüística, nacional y religiosa propia de las sociedades contemporáneas, imponen a los Estados-nación liberales, con regímenes democráticos de Derecho.

Sólo que este asumir la complejidad multicultural contemporánea conlleva una vuelta de tuerca decisiva; ésta consiste en otorgar un sentido valorativo —y no de mera constatación empírica— a esa multiplicidad de especificidades culturales, étnicas, lingüísticas, religiosas y hasta de estilos de vida.

La multiculturalidad contemporánea asume una carga cualitativa, una valoración de tendencia positiva, más allá del discurso social descriptivo, constatable empíricamente y de pretensiones objetivas.

Los últimos años han sido fecundos en cuanto a la multiplicidad y variedad de arreglos que los Estados democráticos han implementado ante la presión de las demandas de minorías nacionales, étnicas o culturales por el reconocimiento de sus identidades colectivas y la exigencia de derechos específicos en las leyes o, incluso, en el plano constitucional.

Se ha tratado, no obstante, de medidas pragmáticas, discrecionales, acotadas a las condiciones propias de cada circunstancia nacional, tal carácter particular y puntual de los acuerdos multiculturales, amerita la necesidad de una reflexión que discurra en un plano más general y con suficiente distancia crítica sobre esos procesos concretos.

En el caso mexicano, el debate sobre el multiculturalismo no es excepcional, transcurre prioritaria y necesariamente en relación con una realidad indígena evidente que, incluso, ha llegado a expresarse en el plano de la construcción de una reforma constitucional en materia indígena, muy controversial por cierto.

Los autores, a lo largo del presente libro, desde distintas pero enriquecedoras perspectivas, abordan el tema del multiculturalismo, la problemática indígena, sus derechos y las particularidades del caso mexicano.

Se trata de un libro complejo, rico en propuestas, con un sentido polémico implícito que le es inherente, dadas las diversas perspectivas teóricas y las diferentes posturas políticas con las que se aborda la problemática multicultural, su vinculación con las reivindicaciones autonómicas y culturales de los indígenas, no digamos, los juicios políticos, ideológicos y religiosos con los que se emplaza el largo e irresuelto conflicto entre el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el Gobierno mexicano.

Es un libro compuesto por diversas voces nacionales y extranjeras, dotado de miradas disciplinarias distintas, cargado con la densidad de la doble impronta que le otorgan sus autores, académicos unos, políticos otros; unos y otros, todos, conocedores serios vinculados teórica y prácticamente a los temas y argumentos puestos en juego. Como es obligado, un libro así reclama de una presentación sucinta de los ensayos que lo integran, que aporte una visión preliminar de los textos incluidos y del sentido de su articulación.

Un breve currículo de cada uno de los autores se puede consultar al final del conjunto de ensayos. De esta manera, el primero, “Contribución al diagnóstico del conflicto entre el EZLN y el Gobierno mexicano”, sirve como iniciación al análisis del conflicto del EZLN con el Estado mexicano en Chiapas (ya son cuatro los gobiernos que han interactuado en el proceso), ya que provee de una serie de herramientas teórico-conceptuales para entender y evaluar los momentos de alto contenido estratégico y que tienen como objetivo principal hacer frente a las dinámicas de violencia y buscar el modo de soluciones negociadas; pensar en el establecimiento de programas de rehabilitación posbélica, como la desmilitarización y el reasentamiento de civiles; así como pensar en la reducción de la probabilidad del resurgimiento de la violencia con métodos alternativos de prevención y solución.

En este sentido, Alán Arias Marín y José María Rodríguez, desde la perspectiva teórica de la resolución de conflictos, ensayan definir criterios generales para establecer un diagnóstico del conflicto y sugerir líneas de posibles estrategias de intervención, que pasen de una mera normalización del conflicto armado y la regulación de la situación a la reconciliación y a fases posteriores de construcción de la paz.

Es importante mencionar la caracterización realizada, considerando el difícil procesamiento de las demandas autonómicas y culturales, su traslación normativa, los problemas relativos a la distribución equitativa de recursos económicos y la inclusión del grupo inconforme en la esfera política legal.

El conflicto aparece, así, como no concluido, potencialmente intratable y de difícil solución. Por su parte, Luis H. Álvarez, en “Aristas en la situación actual del conflicto chiapaneco”, describe las acciones realizadas durante la administración de Vicente Fox en su esfuerzo por resolver el conflicto en Chiapas, caracterizado por un diálogo truncado que era necesario reactivar.

Narra como se realizó este esfuerzo, cumpliendo con las condiciones impuestas por el EZLN, tales como la adopción presidencial —como iniciativa legislativa— del proyecto de reforma constitucional en materia de derechos y cultura indígena, elaborado por la Comisión (legislativa y pluripartidista) de Concordia y Pacificación (Cocopa), la liberación de presos del EZLN y el retiro de siete campamentos militares estratégicamente posicionados en la zona de conflicto. Sin embargo, dice Luis H. Álvarez, el silencio ha dominado el comportamiento del lado zapatista; es por ello que el autor desarrolla “las aristas” de la situación actual. Primero la necesidad del gobierno de interactuar con la población de la zona, debido a la falta de diálogo con los zapatistas, donde se encontró con una buena disposición de recibir apoyos gubernamentales.

En segundo plano se refiere a la necesidad de que los actores involucrados replantearan nuevos esquemas de negociación, debido a la politización de los Acuerdos de San Andrés Larráinzar y a la falta de operatividad tanto de la Comisión de Seguimiento y Verificación, como de la Cocopa…

DESCARGAR:

http://appweb.cndh.org.mx/biblioteca/archivos/pdfs/lib_MulticulturalismoDerIndigenas-1aReimpr.pdf

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*