Ética de investigación en animales

Ética de investigación en animales

Los seres humanos compartimos el planeta con millones de otras especies. Aunque a veces lo ignoramos, dependemos de toda esta diversidad biótica – y también de los factores abióticos relacionados – para nuestra supervivencia.

Por lo mismo, existen diferentes propuestas sobre cómo mejorar nuestra relación con nuestro entorno, las cuales son discutidas más a detalle en el cuaderno sobre ética ambiental. De toda la diversidad biológica en nuestro ambiente, los animales, particularmente los vertebrados, representan un grupo de especial interés.

Taxonómicamente, la especie humana pertenece al reino Animalia; compartimos con los animales una historia evolutiva común. Desde el boom del evolucionismo de Darwin, se ha observado que muchas de nuestras estructuras y órganos presentan formas y funciones similares a las del resto de los animales.

Gracias al avance de la ciencia, ahora sabemos que, a nivel genético y molecular, no son tantas las innovaciones evolutivas que le dan unicidad a nuestra especie; en realidad, la mayor parte de nuestro genoma ha sido conservado a lo largo del tiempo y no nos encontramos tan alejados del resto de los organismos en el gran árbol universal de la vida.

Los humanos y otros animales, que muchas veces consideramos inferiores, compartimos un mismo ancestro común. De los chimpancés nos separamos hace apenas seis millones de años y compartimos aproximadamente 99% de nuestra información genética. De los ratones, hace aproximadamente noventa millones de años y se conserva más o menos un 85% de similitud. Además de ser el grupo más evolutivamente cercano a nuestra especie, los animales son de relevancia cultural por su estrecha relación con las actividades humanas.

Por milenios hemos domesticado animales para nuestro consumo y alimentación; los utilizamos como modelos experimentales para avanzar nuestro conocimiento y nuestras tecnologías; algunos han sido entrenados para incorporarse a la prestación de servicios de relevancia social; hemos creado espectáculos y actividades deportivas alrededor de ellos; y algunos han sido seleccionados como compañía. A pesar de la gran significancia que tienen para los humanos, suelen ser víctimas de explotación y abusos a nuestras manos.

Muchas veces carecen de alimento y agua; de alojamiento adecuado a sus necesidades naturales; de cuidado y atención médica. Algunos animales son lastimados y humillados intencionadamente, como forma de entretenimiento, o son explotados con fines reproductivos y de comercialización (Vanda Cantón B., 2018).

Los animales han sido miembros de nuestras comunidades por mucho tiempo y son indispensables para el buen funcionamiento de diversas esferas de nuestra sociedad. En consideración de Jason Hribal, autor de Animals are Part of the Working Class: A Challenge to Labor History (Los animales son parte de la clase trabajadora, y otros ensayos, 2003) las actividades realizadas por los animales no humanos son indispensables en el desarrollo de todas las naciones ya que ellos en conjunto con el humano han construido el mundo moderno. Sin embargo, en general no existen las condiciones para que los animales con los que convivimos.

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https://drive.google.com/file/d/13Hf1mo-AG_z0Kpr6JdA8f-0KJsAvagA1/view?usp=sharing

O

https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/13/6015/10.pdf

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