Transparencia: libros, autores e ideas

Transparencia: libros, autores e ideas

INTRODUCCIÓN

Comienzo por observar que la transparencia es uno de esos temas que cada vez se usan más, pero todavía no se definen del todo.

Contra lo que pudiera pensarse, no se ha generado todavía un corpus teórico capaz de evitar que se convierta en uno más de los tópicos que solemos utilizar sin tener una idea clara de lo que queremos decir.

Cuando digo tópico, me refiero a esos conceptos que se emplean para ganar credibilidad y aplauso, como decía Aristóteles, o para ganar un debate, como precisaría Schopenhauer, pero que en realidad ocultan más que revelar la verdad de las cosas.

El riesgo de una divulgación extendida y constante de esas ideas sin sustancia específica, es que sean las circunstancias las que resuelvan el contenido: en cada caso concreto, en cada situación y en cada lugar, cada quien puede darle una definición y un alcance distintos. Así, acaban perdiendo capacidad de explicar y, por lo tanto, de convocar una acción concertada. De aquí la importancia de trabajos colegiados como éste, que nos ayudan a afinar las ideas.

Este texto se desprende de un seminario organizado en el mes de mayo del 2004 por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y por el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI), en el que participaron David Arellano, Eduardo Guerrero, Juan Pablo Guerrero, Helena Hofbauer, María Marván, Andreas Schedler y Ernesto Villanueva, quienes, desde distintas perspectivas intelectuales, han dedicado parte de su obra a estudiar y discutir el tema de la transparencia. Y llama la atención que una de las conclusiones de ese seminario haya sido que, en efecto, nos enfrentamos a un tema tan huidizo como escabroso.

Es huidizo porque, hasta ahora, las aproximaciones teóricas que se han publicado son subsidiarias del enfoque y aun del propósito que se adopte.

Lo que en principio parece simple, se vuelve complejo tan pronto como comienzan a plantearse preguntas puntuales. ¿De qué hablamos cuando hablamos de transparencia? Desde la entrada de la política, puede decirse que nos referimos a la construcción de un sistema de pesos y contrapesos para garantizar que el gobierno rinda cuentas de sus actos y de sus decisiones.

Se trata del viejo reclamo expresado bien por Norberto Bobbio, quien definió a la democracia como un régimen que hace públicos los asuntos públicos. O dicho de otra manera: que quiere impedir la apropiación privada de los asuntos públicos.

La formulación inicial no puede ser más sencilla. ¿Pero cómo se traduce en acciones concretas? En principio, respondería O’Donnell, mediante un esquema que obliga a la rendición de cuentas de manera horizontal y vertical: horizontal por los contrapesos entre instituciones y organizaciones que se vigilan y se controlan mutuamente, y vertical por la doble vía que los americanos llaman top-down y bottom up: de un lado, las jerarquías de arriba hacia abajo que controlan y exigen cuentas claras a los subordinados, y del otro, los ciudadanos, las organizaciones y las empresas que de abajo hacia arriba quieren ser informados sobre lo que está haciendo el gobierno.

La transparencia se traduce así en un complejo y aún barroco sistema de redes en el que todos controlan a todos, y todos le piden y le rinden cuentas a todos. De modo que lo que en principio parece sencillo de reclamar, se convierte en la práctica en una ardua ingeniería institucional que, a su vez, produce nuevos dilemas

https://home.inai.org.mx/wp-content/documentos/Publicaciones/Documentos/tlai18.pdf

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