GARANTIZAR EL ACCESO A LA ENERGÍA ASEQUIBLE, SEGURA, SOSTENIBLE Y MODERNA PARA TODOS

GARANTIZAR EL ACCESO A LA ENERGÍA ASEQUIBLE, SEGURA, SOSTENIBLE Y MODERNA PARA TODOS

INTRODUCCIÓN

Disponer de fuentes de energía de bajo costo y dispositivos que la transforman en luz, calor, frío o movimiento, de manera que no sea demasiado costosa, ha sido uno de los factores más importantes para el desarrollo de la humanidad, muy particularmente en los últimos dos siglos.

Desde que se generalizó el uso del carbón en Inglaterra para obtener calor para industrias y hogares, hasta la actual generalización del uso de celdas solares para proveer de la electricidad que hace funcionar lámparas y todo tipo de equipos comunes en nuestros tiempos, la humanidad ha transformado —con ayuda de esa energía— los espacios donde habita, su entorno natural, la economía, las costumbres y su vida cotidiana.

Esta evolución, que pasa por la aparición y generalización del uso del petróleo, la electricidad, el gas natural, la energía nuclear y las energías renovables modernas, ha permitido que los seres humanos podamos tener actividades nocturnas, habitar en lugares de climas extremos, mantener alimentos frescos por meses, moverse masivamente y por decenas de kilómetros al día, así como comunicarse a casi cualquier punto del mundo con dispositivos que se llevan en el bolsillo.

Sin embargo, este progreso extraordinario ha tenido un alto costo en muchos ámbitos, desde la calidad del aire local en las ciudades, hasta la modificación de la química de la atmósfera que todos compartimos, con la trayectoria actual de uso de ciertos energéticos que han alimentado nuestro desarrollo —y sus emisiones de gases de efecto invernadero— como una amenaza que puede, si no se detiene o matiza, modificar de manera irreparable el delicado balance que permite la vida en el único planeta que tenemos como especie.

Bajo esta perspectiva, el propio ingenio humano ha empujado un extraordinario desarrollo tecnológico que ha permitido enfrentar retos similares (aunque no del mismo alcance) en el pasado y que, aprovechado adecuadamente y con la rapidez y amplitud que las circunstancias requieren, ha logrado que la humanidad viva en un mejor y mayor balance con su entorno natural que asegura su supervivencia en el largo plazo.

Por lo mismo, bajo principios que incluyen la defensa de derechos humanos básicos, pero también empujados por el motor del ingenio humano y de la fuerza de la economía, en el mundo y en México se avanza para que no sólo la energía sea limpia y asequible, sino que también los servicios que ésta provee estén al alcance de todos.

http://appweb.cndh.org.mx/biblioteca/archivos/pdfs/33-FASC-7-ENERGIA.pdf

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