Código de buenas prácticas y alternativas para el diseño de leyes de transparencia y acceso a la información pública en México

Código de buenas prácticas y alternativas para el diseño de leyes de transparencia y acceso a la información pública en México

El Código de Buenas Prácticas y Alternativas para el Diseño de Leyes de Transparencia y Acceso a la Información Pública (en adelante el CBP) es una propuesta que, producto de un ejercicio de consulta y consenso, expone en un formato propio de un instrumento legislativo, las mejores prácticas en materia de acceso a la información y protección de datos personales, así como alternativas concretas para el diseño de las leyes de acceso a la información pública en México, todo ello de manera congruente con los principios y bases que contiene el texto reformado del artículo 6° constitucional.

El Código desarrolla así una serie de prácticas que pretenden servir como un marco de referencia para el diseño de las legislaciones en materia de transparencia y acceso a la información pública. Resulta obvio que es imposible abarcar en este ejercicio todas las particularidades de cada uno de los órdenes de gobierno del país: estatal, federal y del Distrito Federal.

El punto de partida es reconocer plenamente las diferencias que existen entre cada uno de estos órdenes, y aún al interior de cada uno de ellos, pues cada entidad federativa y municipio son diversos por su tamaño, tipo de población, organización o grado de desarrollo económico.

Es por ello que el Código no pretende ser un modelo acabado, sino simplemente un instrumento útil para informar y orientar el debate de los legisladores; quienes deberán adaptarlo a sus condiciones específicas y, en su caso, tomar las decisiones que juzguen convenientes respecto de aquellos aspectos en los que el diseño de la ley admite diversas opciones.

El CBP contiene los principios y reglas aplicables en general a cualquier ley de transparencia y acceso a la información, en particular en lo que se refiere a los aspectos sustantivos y de procedimiento.

Lograr lo mismo respecto del diseño institucional resultaba más complejo.

Por ello, conviene reconocer que, por un sesgo inevitable derivado del hecho que los principales usuarios de este instrumento serán los Congresos de las entidades federativas, la mayor parte del lenguaje y diseño del CBP se concentran en los problemas propios del diseño de las leyes de acceso de las entidades federativas.

La complejidad organizacional y administrativa de la federación no está considerada y su desarrollo implicará modificaciones importantes en diversos rubros. Asimismo, el CBP no refleja las peculiaridades organizativas del Distrito Federal, y corresponderá, en su caso, a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, hacer las adecuaciones necesarias.

https://home.inai.org.mx/wp-content/documentos/Publicaciones/Documentos/CodigoBuenasPracticas9.pdf

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